Nuestro comportamiento frente al calor y la demencia
La capacidad de adaptarnos a los cambios de temperatura requiere de decisiones y pensamientos. Desde elegir la ropa adecuada hasta mantener fresca nuestra casa, debemos tomar medidas para cuidarnos. Sin embargo, para las personas con demencia, el calor extremo puede ser mortal.
En momentos de altas temperaturas, amigos, familiares y cuidadores pueden desempeñar un papel crucial en el cuidado de las personas con demencia.
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El desafío del calor y los incendios forestales
La reciente declaración de otro fenómeno de El Niño nos lleva a reflexionar sobre cómo proteger a los más vulnerables durante los meses más cálidos. El calor extremo y los incendios forestales representan desafíos únicos para las personas con demencia.
Si bien las personas mayores pueden recuperarse rápidamente de los incendios forestales, para aquellos con demencia, el calor extremo puede tener un impacto significativo en su salud general y su capacidad de recuperación.
Las evacuaciones de emergencia también pueden resultar confusas y angustiantes para las personas con demencia, por lo que es importante planificar con anticipación.
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¿Por qué las personas con demencia son más vulnerables?
La demencia puede afectar las partes del cerebro que regulan nuestra temperatura corporal. Además, algunos medicamentos pueden aumentar la sensibilidad al calor en las personas con demencia.
Los problemas de memoria y pensamiento asociados con la demencia dificultan recordar beber líquidos o comunicar la sed. La deshidratación puede aumentar la confusión y la agitación en las personas con demencia, lo que dificulta su capacidad para calmarse.
Además, las personas con demencia pueden perderse o deambular, lo que puede ser peligroso durante el calor extremo.
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4 formas de apoyar a alguien con demencia
1. Evita la deshidratación y el golpe de calor
Es importante asegurarse de que las personas con demencia se mantengan hidratadas. Se recomienda ofrecer pequeñas cantidades de líquido regularmente en lugar de una gran cantidad de una vez. También se pueden ofrecer diferentes tipos de bebidas o bloques de hielo como opciones refrescantes. Colocar las bebidas a la vista puede servir como recordatorio para beber. Además, se pueden incluir alimentos con alto contenido líquido en la dieta, como frutas, ensaladas, caldos fríos y yogures.
Consejos para mantener a las personas con demencia frescas y seguras durante el verano
El verano puede ser una época desafiante para las personas con demencia, ya que el calor puede afectar su bienestar y aumentar el riesgo de insolación. Aquí hay algunos consejos para mantener a las personas con demencia frescas y seguras durante los días calurosos.
1. Esté atento a los signos de insolación
Es importante estar alerta a los signos de insolación en las personas con demencia, ya que pueden tener dificultades para comunicar su malestar. Algunos signos de insolación incluyen una mayor confusión y agitación. Si nota estos síntomas, asegúrese de ayudar a la persona a mantenerse fresca y tranquila.
2. Refresque el hogar
Modifique el hogar para que sea más fácil mantenerse fresco. Asegúrese de que el aire acondicionado esté configurado correctamente y que la persona con demencia sepa cómo usar los controles. Mantenga las persianas y cortinas cerradas para reducir el calor, pero asegúrese de que haya suficiente iluminación para evitar caídas. También ayude a la persona a elegir ropa fresca y liviana para la temporada.
3. Planifique las comunicaciones en caso de emergencia
Si la persona con demencia vive sola, es importante pensar en cómo mantener el contacto en caso de emergencia. Asegúrese de que tengan acceso a una fuente de alimentación ininterrumpida para mantener la comunicación durante un corte de energía. Esto puede ser especialmente importante durante los días calurosos cuando el suministro de energía puede verse afectado.
Tomar medidas para mantener a las personas con demencia frescas y seguras durante el verano puede marcar una gran diferencia en su bienestar. Estos consejos pueden ayudar a garantizar que estén cómodos y protegidos durante los días calurosos.
La importancia de tener un plan de evacuación en casos de emergencia
En situaciones de incendios, inundaciones repentinas o tormentas severas, es fundamental contar con un plan de evacuación. Esto es especialmente relevante para las personas con demencia, quienes pueden sentirse abrumadas ante cambios repentinos en su rutina.
Si la persona con demencia asiste a un centro de día o de respiro, es importante conocer también el plan de evacuación de dicho lugar. La situación puede cambiar rápidamente en una emergencia, por lo que es esencial estar preparado.
Para facilitar el proceso de evacuación, es recomendable contar con actividades sencillas o elementos reconfortantes que ayuden a calmar a la persona con demencia. Además, es fundamental tener a mano los medicamentos actuales y cualquier información médica relevante.
Es importante mantenerse actualizado con las advertencias actuales emitidas por las autoridades competentes y actuar de manera temprana siempre que sea posible.
Todos podemos contribuir a mantener a las personas con demencia seguras
No solo los cuidadores de personas con demencia tienen la responsabilidad de velar por su seguridad. Todos podemos colaborar en garantizar que estas personas se mantengan seguras y frescas durante la primavera y el verano.
Por ello, es importante estar atentos a nuestros familiares, amigos y vecinos que puedan tener demencia, o hacer los arreglos necesarios para que alguien más pueda hacerlo en nuestro nombre.
