La resistencia italiana retrasa la aprobación del Pacto Europeo de Migración

Las reticencias de Italia frenan el acuerdo migratorio europeo


El último capítulo del esperado pacto migratorio se encuentra estancado debido a las tensiones en el Gobierno italiano

El ansiado pacto migratorio europeo sigue sin cerrarse a pesar del acelerón de última hora. Las reticencias de Italia, cuyo Gobierno está inmerso en tensiones para mostrar dureza sobre la inmigración, están frenando la aprobación por parte de los Veintisiete del reglamento para gestionar las situaciones de crisis, fuerza mayor e «instrumentalización». Este es el último capítulo pendiente del esperado pacto migratorio que lleva años tratando de acordarse.

El texto, que restringe aún más las entradas y solicitudes de asilo, ha recibido la luz verde de Alemania en la reunión de ministros europeos del Interior. Sin embargo, Italia no se mostró satisfecha con lo que consideraba una concesión clara a Berlín. La negociación continúa.

El ministro español Fernando Grande-Marlaska se mostró optimista al afirmar que están cerca de alcanzar un acuerdo. «Estamos tan convencidos de que en pocos días vamos a tener el acuerdo que casi estoy comprometiendo mi palabra», aseguró. Sin embargo, destacó que a veces resulta más complicado cerrar los pequeños matices.

Una de las claves para el acuerdo se encuentra en Italia, que busca flexibilizar el texto. Roma reclama que las ONG que llevan a cabo operaciones de ayuda humanitaria también entren en la categoría de «instrumentalización» de la inmigración. Esto ha generado advertencias por parte de las organizaciones de salvamento y derechos humanos.

El reglamento en discusión restringe aún más la aceptación de solicitudes de asilo, amplía los tiempos de procesamiento de los solicitantes de refugio y permite alargar el tiempo de detención de los solicitantes de asilo. Además, se considera «instrumentalización» cuando haya intención de «desestabilizar» a través de la inmigración irregular al Estado miembro o a la UE.

Las ONG de derechos humanos y las especializadas en inmigración han alertado de que este nuevo reglamento puede vulnerar los derechos de los migrantes.

El aumento de las llegadas y las imágenes de Lampedusa, con la isla italiana saturada y los migrantes en condiciones precarias, han presionado a los Veintisiete a acelerar y buscar un acuerdo político. Los Estados miembros no quieren llevar el debate migratorio a las elecciones europeas de junio de 2024.

A pesar de las diferencias entre Italia y Alemania, ambas naciones se comprometen a asumir sus responsabilidades y llegar a un acuerdo. La ministra del Interior alemana, Nancy Faeser, destacó el compromiso negociado por España en la reunión de Bruselas.

La Comisión Europea se acerca a un acuerdo sobre el pacto migratorio

Prioridad para menores y personas con necesidades especiales

La titular de Interior de la Comisión Europea, Ylva Johansson, ha afirmado que no hay obstáculos grandes para llegar a un acuerdo sobre el pacto migratorio. Según fuentes comunitarias, los problemas con Italia ya no están en la redacción del texto, sino en el propio Gobierno de Meloni, con dos partidos de ultraderecha que no pueden ceder.

El texto que se debatía establece que las autoridades de los Estados miembros tendrán hasta 20 semanas para examinar las solicitudes de asilo en las fronteras. Además, se establece que las personas con necesidades especiales y los menores tendrán prioridad. Este punto preocupaba a Alemania, que ya había intentado incluir excepciones claras para los menores y las familias en reglamentos anteriores sin éxito.

El Parlamento Europeo bloquea los reglamentos más avanzados

El Parlamento Europeo ha paralizado las conversaciones para convertir en texto legal dos de los cuatro reglamentos del pacto migratorio que ya habían sido acordados por los países. Estas conversaciones a tres bandas son el último paso para transformar en directiva los reglamentos que forman el pacto migratorio. Si el pacto no se cierra a final de año, será difícil hacerlo en el futuro debido a la presidencia de Bélgica, Polonia y Hungría, que se oponen a cualquier política migratoria común.

Tensiones entre los Estados miembros

El aumento de las llegadas de migrantes y las tensiones entre los países de primera línea y los que reciben a los migrantes después están tensando las relaciones entre los Estados miembros. Alemania ha anunciado controles temporales en sus fronteras con Polonia y República Checa para frenar la inmigración irregular. Italia ha pedido más ayuda a la Comisión Europea ante el aumento de llegadas por la ruta del Mediterráneo central y Francia ha endurecido su discurso sobre inmigración.

La UE busca nuevos acuerdos con países de origen y tránsito

Ante estos desafíos, los Estados miembros se ven obligados a acelerar para cerrar el pacto migratorio y a explorar nuevos acuerdos con países de origen y tránsito. La UE ha firmado un controvertido acuerdo con Túnez, al que se compromete a prestar asistencia financiera a cambio de que gestione los flujos migratorios. Además, se espera que el Fondo Monetario Internacional apruebe un desembolso de 900 millones de euros para este acuerdo.

El vicepresidente de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, ha destacado el progreso en el pacto migratorio y ha instado a mostrar a los populistas y demagogos que la UE puede llegar a un acuerdo.

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