La ciencia y la tecnología: superando los límites humanos
Explorando nuevas fronteras
La ciencia y la tecnología siempre han buscado superar las limitaciones de la naturaleza humana. Desde los primeros días en que los humanos utilizaron flechas de piedra para convertirse en los depredadores más temibles del planeta, hasta los avances en agricultura y alcantarillado, el conocimiento y su aplicación se han convertido en la principal fortaleza de nuestra especie. Sin embargo, cada vez que se alcanza una frontera, aparece una nueva, más complicada pero también más atractiva.
En la actualidad, dos de los mayores desafíos para la naturaleza humana son el espacio y el cáncer. El primero nos ata al planeta en el que surgimos, mientras que el segundo es una enfermedad que nos mata pero que está intrínsecamente ligada a los mecanismos que nos mantienen vivos. En estas dos fronteras trabaja Sara García, una de las reservas del nuevo equipo de astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA) e investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en Madrid.
La vida de una astronauta e investigadora del cáncer
Aunque Sara García reconoce ser «muy celosa de su intimidad» y no disfrutar mucho de la exposición pública, la atención que ha recibido desde que fue elegida por la ESA le ha dado una plataforma para hacer divulgación científica y transmitir los beneficios de la investigación espacial a la sociedad. Además, también busca animar a niños y niñas a seguir carreras en ciencia y tecnología. Como parte de su labor divulgativa, la semana pasada participó en el III Foro I+D de la farmacéutica Novo Nordisk en Madrid, donde se discutió el futuro de la salud, la sostenibilidad y la sociedad.
Investigando el cáncer
En el laboratorio de Mariano Barbacid, Sara García trabaja en la búsqueda de dianas terapéuticas para combatir tipos de cáncer promovidos por una mutación específica en el oncogén KRAS. Después de años de investigación, han descubierto una diana muy importante llamada RAF1, que al ser eliminada en modelos de ratón suprime el crecimiento tumoral sin causar toxicidad. El objetivo de Sara es diseñar fármacos específicos que ataquen esta diana, para lo cual es necesario conocer su estructura tridimensional y sus vulnerabilidades. Ha logrado aislar y purificar la proteína, algo que se había intentado durante 30 años sin éxito. Ahora están en proceso de probar candidatos para diseñar un fármaco con efecto terapéutico.
La investigación en el espacio
Sara García considera que la investigación en microgravedad que se lleva a cabo en la Estación Espacial Internacional (ISS) ofrece una perspectiva única e imposible de reproducir en la Tierra debido a la gravedad. Por ejemplo, en muchos laboratorios se utilizan modelos tridimensionales llamados organoides o tumoroides para estudiar el cáncer, pero en la ISS, sin gravedad, este crecimiento tridimensional ocurre de manera natural. Además, la ausencia de gravedad y la radiación cósmica en el espacio pueden revelar vulnerabilidades en las células que no se observan en la Tierra, lo que podría proporcionar pistas sobre vías de señalización y posibles tratamientos.
En resumen, Sara García es una investigadora del cáncer y astronauta que trabaja en dos fronteras científicas y tecnológicas: el espacio y el cáncer. Su labor en el CNIO se centra en el diseño de fármacos específicos para combatir el cáncer, mientras que su participación en la ESA le permite explorar la investigación en microgravedad en la ISS. Su trabajo es un ejemplo de cómo la ciencia y la tecnología continúan desafiando los límites de la naturaleza humana.
