Un fundador de startup deja todo para unirse al ejército israelí
En medio de la reciente guerra en Israel, Noy Leyb, un fundador canadiense-israelí de 32 años, tomó la decisión de abandonar su startup en Nueva York y unirse a las Fuerzas de Defensa de Israel. Leyb, quien había estado en la reserva desde los 18 años, sintió que era su deber servir a su país en este momento crítico.
De la idea a la acción
Leyb es el cofundador de BachPlace, una startup que ofrece una herramienta de reserva inteligente para viajes en grupo, especialmente para despedidas de soltera. La idea surgió cuando él y su compañera de estudios, Daniela, se dieron cuenta de la necesidad de una solución eficiente para planificar eventos y viajes. Decidieron arriesgarse y fundar la empresa en lugar de seguir el camino tradicional del trabajo de oficina.
Un llamado a servir
Cuando Leyb se enteró de los ataques terroristas de Hamás en Israel, supo que tenía que actuar. Informó a Daniela que dejaría Estados Unidos y se uniría a las Fuerzas de Defensa de Israel. Aunque esto significaba que su cofundador tendría que asumir temporalmente la dirección de la empresa, Daniela entendió la importancia de la decisión de Leyb.
Un viaje lleno de obstáculos
Después de enterarse de los ataques, Leyb se dirigió rápidamente al aeropuerto de Nueva York para tomar un vuelo a Tel Aviv. Sin embargo, no fue fácil. La mayoría de las aerolíneas habían cancelado sus vuelos a Israel, pero Leyb logró asegurar un asiento en el único vuelo disponible, operado por la aerolínea israelí El Al. Después de diez horas de vuelo, finalmente llegó a su destino.
Con determinación y valentía, Noy Leyb dejó atrás su startup en Nueva York para unirse a sus camaradas en las Fuerzas de Defensa de Israel. Su historia es un testimonio del espíritu de sacrificio y servicio que muchos muestran en tiempos de crisis.
Un ciudadano israelí deja todo para unirse a la lucha contra el terrorismo
La visita de Noy Leyb al aeropuerto en un sábado por la noche fue diferente a cualquier otra que haya experimentado antes. Leyb, quien normalmente trabaja en su computadora portátil mientras espera en el aeropuerto, se dio cuenta de que esta vez no tendría acceso a internet. Durante el vuelo, su mente se alejó de su rutina en Nueva York y se enfocó en los eventos que se avecinaban. Su principal preocupación era la seguridad de su familia en Israel, especialmente sus padres que vivían en el norte del país y estaban amenazados por Hezbolá y el Líbano.
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Como ciudadano israelí, Leyb había cumplido con el servicio militar obligatorio durante tres años a partir de los 18 años. Sin embargo, como soldado de combate, todavía tenía que regresar a Israel como reservista una o dos veces al año. El servicio de reservista duraba entre tres y cuatro semanas, y Leyb solía viajar desde Estados Unidos para recibir capacitación.
Poco después de aterrizar en Tel Aviv, Leyb condujo hacia el norte para visitar a su familia antes de partir hacia su despliegue. Siendo el único que vivía en el extranjero, aprovechó la oportunidad para pasar tiempo con sus abuelos y padres antes de continuar su camino.
Leyb ve similitudes entre la situación actual y su entrenamiento militar en los últimos años. Aunque antes también dejaba a sus seres queridos durante aproximadamente un mes, ahora la situación es diferente. Ahora se enfrenta a una guerra real.
“Con los reservistas eres feliz si duermes tres horas”
Después de que Hamas iniciara una serie de ataques terroristas, el ejército israelí movilizó a 300,000 reservistas. Muchos de ellos, como Leyb, provienen de diferentes países del mundo para unirse a la lucha contra el grupo terrorista.
Cuando Leyb llegó a su unidad, llevaba menos de dos días en el país. No había tiempo para pensar en el desfase horario. Aunque normalmente se enojaría si no dormía sus seis horas en Nueva York, ahora estaba feliz si lograba dormir tres horas como reservista.
El ejército israelí se prepara para una posible ofensiva en la Franja de Gaza
Un soldado de 32 años, cuya identidad se mantiene en secreto por razones de seguridad, ha revelado que el ejército israelí se está preparando para una posible ofensiva terrestre en la Franja de Gaza. El soldado menciona que cada unidad está llevando a cabo diferentes tareas, desde prácticas hasta neutralización de terroristas. La incertidumbre sobre el futuro de la situación actual ha llevado a que todos estén a la espera de lo que suceda a continuación.
Equipamiento y apoyo para los soldados
El ejército ha proporcionado equipamiento a las unidades en preparación para una posible ofensiva en la Franja de Gaza. Además, gracias a las donaciones de personas tanto dentro como fuera de Israel, se está proporcionando comida y bebida a los soldados mientras esperan nuevas instrucciones. El soldado ha compartido el proceso de preparación en su perfil de Instagram, donde muestra imágenes del día del alistamiento y la entrega de equipo a los reservistas.
El peso de la guerra en Israel
El soldado Leyb, quien ha regresado a su unidad y se ha enfocado en ayudar a los militares, confiesa que las consecuencias de la guerra en su país de origen son abrumadoras. Incluso ha decidido desactivar las notificaciones de noticias para evitar el impacto emocional. «Es simplemente desgarrador», afirma. A pesar de su experiencia como soldado, Leyb reconoce que la situación actual es algo sin precedentes. Más de mil israelíes han perdido la vida y 200 han sido secuestrados y torturados por Hamás.
Una misión clara
A pesar de las dificultades y el cambio drástico en su vida, pasando de Nueva York al estado de guerra en Israel, Leyb se mantiene firme en su decisión de servir a su país. Él y sus compañeros tienen una misión clara y nada puede distraerlos de ella. Aunque la incertidumbre y el dolor están presentes, Leyb se muestra decidido a cumplir con su deber.
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