Nueva Zelanda derrota a Irlanda y se asegura un lugar en las semifinales de la Copa Mundial de Rugby

La selección de Nueva Zelanda avanza a las semifinales del Mundial de Rugby

El neozelandés Will Jordan y el irlandés Jamison Gibson-Park, en una acción del partido.GONZALO FUENTES (REUTERS)

Nueva Zelanda, conocida como la gran tirana del rugby, demostró su eficiencia este sábado en París al ganar su boleto para las semifinales del Mundial. Con un juego ordenado y contragolpes efectivos, los All Blacks derrotaron a Irlanda, la número uno en el ranking, con un marcador de 24-28. Esta derrota marca la octava vez consecutiva que Irlanda cae en los cuartos de final. A pesar de encontrarse en una etapa precaria, la tricampeona sigue en la competencia y se enfrentará a Argentina en la próxima ronda por un lugar en la final.

Un comienzo difícil para Irlanda

Irlanda salió con mucha energía pero sufrió un golpe de penalización después de solo 22 segundos debido a su impaciencia en la posesión del balón. Las prisas del favorito no fueron bien recibidas por los All Blacks, quienes se limitaron a mantener la posesión y esperar a que la defensa rival cometiera un error. Después de una eternidad de 29 fases, la defensa de Irlanda cometió una falta y Nueva Zelanda aprovechó la oportunidad para abrir el marcador. Jordan Barrett amplió la ventaja con un golpe de campo desde el medio campo. Las faltas de Irlanda les costaron puntos, acumulando cinco en tan solo quince minutos.

Irlanda continuó con su juego apresurado, negándose a patear a los postes y buscando sin éxito un ensayo en su primera incursión. Mientras tanto, Nueva Zelanda se defendía en su propio territorio, esperando el error del equipo contrario para robar el balón y alejarlo con una patada. Fue Ardie Savea quien lanzó el contragolpe que llevó al primer ensayo del partido. Beauden Barrett rompió la defensa rival con una patada perfecta y Fainga’anuku aprovechó la superioridad numérica para anotar el primer ensayo del partido.

Una defensa sólida y contragolpes efectivos

El marcador de 0-13 en los primeros 20 minutos fue un desafío mental para Irlanda. Sin embargo, lograron reducir la brecha con un golpe de penalización convertido por Sexton. Paradójicamente, este déficit relajó a los irlandeses y les permitió frenar su racha de errores. Poco a poco, comenzaron a dominar el territorio y finalmente lograron anotar un ensayo a través de Bundee Aki.

El plan de juego de Irlanda estaba en marcha, pero Nueva Zelanda respondió con contragolpes efectivos. Con una patada 50:22, los All Blacks se posicionaron en el campo rival y Savea anotó otro ensayo. A pesar de la tarjeta amarilla recibida por Aaron Smith, Irlanda no se rindió y Gibson-Park anotó un ensayo contra su país natal minutos después de haber perdido el balón en una acción similar.

Un final emocionante

Con un marcador de 17-18 al medio tiempo, Irlanda se encontraba en una posición favorable. Sin embargo, Nueva Zelanda defendió sin cometer faltas y esperó pacientemente su oportunidad. Un placaje fallido por parte de Van der Flier permitió a Richie Mo’unga anotar un ensayo y segundos después, Will Jordan corrió sin oposición hacia la zona de anotación. Irlanda intentó reducir la brecha con una patada de Sexton, pero falló, lo que indicaba un mal presagio para el equipo verde.

El desgaste físico favorecía a Irlanda, pero Nueva Zelanda se mantuvo firme en defensa. Sin embargo, un maul bien ejecutado por parte de Irlanda les permitió anotar un ensayo y obtener una ventaja numérica durante diez minutos. Con el tiempo cumplido, Irlanda luchó por un último ataque interminable de 37 fases en busca del ensayo de la redención, pero no lograron encontrar la grieta en la defensa de los All Blacks.

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