La Policía solicita ayuda de perros militares para rastrear una zona ya buscada
Álvaro Prieto: 72 horas en el tren de una desaparición angustiante
La desaparición de Álvaro Prieto, un joven cordobés que debía tomar un tren de regreso a Córdoba el jueves pasado en la estación de Santa Justa pero nunca llegó, ha mantenido en vilo a miles de personas durante días. Ayer, un vecino de la zona alertó a las autoridades al ver un despliegue policial en las vías del tren y el acordonamiento de las inmediaciones de la avenida 28 de febrero.
Según fuentes policiales, se estaba rastreando un tramo de las vías y se solicitó la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias, que cuenta con perros especializados en la búsqueda de cuerpos. La unidad canina de la Policía Nacional en Sevilla no dispone de perros entrenados para este tipo de búsquedas, por lo que el Grupo de Homicidios, encargado de la investigación, recurrió a los militares con base en Morón. Aunque el dispositivo se desactivó sin resultados, la búsqueda continúa.
La madre de Álvaro Prieto, Julia, ha expresado su angustia y teoriza sobre lo que pudo haberle sucedido a su hijo. La principal hipótesis de la Policía Nacional es que el joven no salió de Sevilla ni de la zona de la estación. No hay imágenes que confirmen que se alejara de la estación ni indicios de que haya utilizado otro medio de transporte. Las búsquedas en hospitales, residencias universitarias y albergues tampoco han arrojado resultados.
Además de rastrear las vías del tren, los agentes han revisado los comercios cercanos a la estación en busca de cámaras de seguridad que pudieran haber grabado al joven. También se han utilizado drones para obtener una visión más completa de la zona.
Los guías caninos han peinado un tramo entre la avenida 28 de febrero y el puente de la carretera de Carmona, centrándose en las zonas más oscuras de las vías y en las áreas cercanas al vallado que cierra la entrada a la red ferroviaria. También se han revisado las partes vulnerables por las que alguien podría haber ingresado sin autorización.
Álvaro perdió el tren a Córdoba después de pasar la noche con amigos en una discoteca de Sevilla Este. Aunque intentó abordar el AVE Sevilla-Barcelona, fue detenido por los vigilantes de seguridad. Sin embargo, logró abandonar la estación. Se desconoce por qué nadie le brindó ayuda a pesar de que explicó su situación. Sin teléfono móvil, sin medios de pago y sin billete, Álvaro intentó abandonar el recinto ferroviario en dos ocasiones.
Las labores de búsqueda en Santa Justa han llamado la atención de los medios y los vecinos, pero la policía ha aclarado que llevan varios días realizando batidas en la zona. Han pedido a los padres de Álvaro que les permitan trabajar sin interferencias. Han pasado cuatro días y aún no se sabe nada sobre su paradero.
