La Reina Sofía se emociona en un acto en la Universidad Camilo José Cela de Madrid
Son pocas las ocasiones en las que la realeza muestra su lado más humano ante el público. Los funerales son el único escenario en el que las lágrimas parecen estar permitidas para aquellos de sangre azul. Sin embargo, en esta ocasión, la Reina Sofía ha hecho una excepción y no ha podido evitar romper a llorar durante el nombramiento del Excelentísimo Emilio Lora-Tamayo como Rector Honorario Vitalicio de la Universidad Camilo José Cela en Madrid.
En un gesto de profesionalidad, Su Majestad ha secado sus lágrimas con un pañuelo y ha continuado con el acto, mientras el público presente aplaudía espontáneamente.
Este ha sido un momento muy emotivo debido a la avanzada edad del homenajeado, quien tiene problemas de salud y depende de una máscara de oxígeno y una silla de ruedas. La Reina Sofía y él mantienen una estrecha relación desde hace años, como ella misma ha recordado: «Nunca olvidaré los buenos momentos que hemos pasado juntos en el coto de Doñana cuando eras presidente del CSIC. Eran días maravillosos. Muchas gracias por invitarme».
No es sorprendente, considerando el vínculo que los une, que la Reina Sofía no haya podido contener las lágrimas al reconocer el nombramiento de su buen amigo como Rector Honorario Vitalicio. De hecho, ese cariño se hizo evidente al finalizar la ceremonia, cuando la Reina Sofía y Emilio Lora-Tamayo salieron del recinto tomados de la mano.
Este ha sido el último evento en la agenda de la Reina Sofía antes de que la princesa Leonor jure la Constitución española ante las Cortes el próximo martes 31 de octubre. Aunque sus padres y su hermana serán los únicos miembros de la familia que la acompañarán en la Cámara Baja, su abuela paterna sí se unirá a ellos en la posterior celebración que tendrá lugar en el Palacio de El Pardo y a la que asistirán otros miembros de la familia real.
