El gobierno de Israel continúa imponiendo un «bloqueo total» a Gaza por quinta semana consecutiva, lo que ha llevado a condiciones de vida catastróficas en la Franja. Esta medida incluye la prohibición de alimentos, agua y combustible, y se utiliza como una forma de someter a la población.
Israel tiene el control del espacio aéreo y la costa de Gaza, lo que le permite imponer restricciones a la ayuda humanitaria que ingresa a través de los cruces fronterizos. Como resultado, la población civil de Gaza está sufriendo una crisis humanitaria sin precedentes. El sistema de atención médica se ha colapsado, el transporte está interrumpido y se han cortado los suministros de alimentos y agua.
Además, se han destruido deliberadamente instalaciones esenciales para satisfacer las necesidades básicas de la población, como panaderías y negocios de venta de combustible. El único molino de trigo en la Franja ha dejado de funcionar debido a los cortes de suministro eléctrico causados por los intensos ataques aéreos israelíes.
Estos ataques también han provocado la pérdida de cosechas en 15,000 granjas y han dejado a 10,000 ganaderos sin alimentos adecuados, lo que ha llevado a la muerte de muchos animales. Además, cientos de personas que dependen de la pesca se les ha impedido el acceso al mar.
Israel también obstaculiza la llegada de ayuda humanitaria para rescatar a Gaza de esta inminente catástrofe, utilizando el hambre como arma en su guerra contra civiles inocentes. Las personas en Gaza se ven obligadas a esperar durante horas en filas para conseguir pan en las panaderías.
En medio de esta destrucción generalizada, inseguridad y escasez de combustible, el Programa Mundial de Alimentos advierte que las existencias actuales de alimentos básicos solo durarán unos cuatro días antes de agotarse por completo. Esta situación ha llevado a que los precios del pan se disparen y las personas se vean obligadas a comer lo mínimo para sobrevivir.
Las Naciones Unidas han alertado que solo el 2% de los alimentos enviados a Gaza han logrado ingresar desde que comenzó el asedio total. No se ha permitido la entrada de ningún producto alimenticio comercial.
Es evidente que la situación en Gaza es desesperada y requiere una acción urgente. El gobierno israelí debe poner fin a este bloqueo y permitir la entrada de ayuda humanitaria para evitar una catástrofe humanitaria aún mayor.
