Ohio vota a favor de proteger el derecho al aborto en el estado
Una victoria para la protección del aborto
Los votantes de Ohio han respaldado la protección del derecho al aborto en el estado. La pregunta en la boleta electoral era si se debía agregar una enmienda a la Constitución que garantizara la legalidad de la interrupción del embarazo hasta el momento de la viabilidad del feto. Desde que el Tribunal Supremo revocó el precedente de la sentencia Roe v. Wade en junio de 2022, se han sometido a votación siete veces los derechos al aborto en diferentes estados, y en todas las ocasiones se ha votado a favor de su protección.
Un revés para el movimiento antiaborto
Esta noticia representa un gran revés para el movimiento antiaborto en Estados Unidos, que durante décadas ha luchado por obtener el respaldo del Tribunal Supremo, el cual se ha vuelto más conservador en los últimos años. Sin embargo, las encuestas muestran que dos tercios de la población estadounidense están a favor de la libertad reproductiva.
Elecciones y referéndums en Ohio
Las elecciones y referéndums celebrados en Ohio este martes también incluyeron la legalización de la marihuana, entre otros temas. Sin embargo, la cuestión del aborto fue la más relevante a nivel nacional. En Kentucky, otro estado republicano, el gobernador demócrata fue reelegido después de criticar a su rival republicano por su apoyo inicial a una ley antiaborto sin excepciones en casos de incesto y violación. Además, en Virginia, los demócratas han obtenido la mayoría en ambas cámaras estatales, lo que impide que los republicanos puedan aprobar una ley que limite el aborto a las 15 semanas. Este resultado es una decepción para el gobernador republicano Glenn Youngkin, quien tenía aspiraciones presidenciales.
Una triple victoria demócrata
En resumen, las elecciones y referéndums de este martes han resultado en una importante triple victoria para los demócratas en tres estados (Ohio, Kentucky y Virginia), con el aborto como tema común. Este resultado es un impulso para el presidente Joe Biden, quien se encuentra detrás de Donald Trump en las encuestas a un año de las elecciones presidenciales.
La situación en Ohio
Ohio ha sido considerado un estado conservador desde la llegada de Trump en 2016. El Partido Republicano ha llevado a cabo una intensa campaña en contra de la protección del aborto, pero no ha logrado convencer a sus seguidores. Esta no fue la primera vez que los ciudadanos de Ohio votaron sobre este tema en el año. El gobernador Mike DeWine intentó en verano cambiar las reglas para que las enmiendas constitucionales, como la recién aprobada, requirieran una mayoría cualificada del 60% de los votos. Sin embargo, sus compatriotas rechazaron este cambio.
Después de la decisión del Tribunal Supremo, el gobernador firmó una ley que establecía un límite de seis semanas para la interrupción legal del embarazo. Este plazo se basa en el momento en que se detectan los primeros signos vitales del feto, lo que en la práctica equivale a una prohibición total, ya que la mayoría de las mujeres no saben que están embarazadas en ese momento. Esta restricción estuvo en vigor durante 82 días antes de ser anulada por los jueces, lo que permitió que el caso de una niña de 10 años violada que tuvo que viajar a Indiana para poder abortar se hiciera conocido a nivel nacional.
Antes de la votación, las organizaciones a favor del aborto criticaron la formulación «confusa» de la pregunta en la boleta electoral, redactada por las autoridades republicanas. Muchos votantes no entendían qué implicaba un voto afirmativo o negativo. Los promotores de la consulta, liderados por varios médicos, buscaban aprobar una enmienda que prohibiera al estado promulgar leyes que limiten el aborto antes de las 23 semanas. Sin embargo, el texto de la boleta, redactado por el secretario de Estado Frank LaRose, ofrecía un resumen engañoso que afirmaba falsamente que la enmienda «siempre permitiría el aborto en cualquier momento del embarazo, sin importar su viabilidad».
El fiscal general de Ohio, Dave Yost, y otros destacados republicanos que pagaron anuncios costosos en televisión, contribuyeron a la desinformación al hacer campaña en contra de la enmienda, argumentando que permitiría a los adolescentes abortar sin el consentimiento de sus padres, una afirmación rechazada por destacados constitucionalistas.
Gabriel Mann, portavoz de Ohioans United for Reproductive Rights (OURR), describió los intentos de bloquear la enmienda como «un patrón sin precedentes de engaño e interferencia por parte de los tres poderes del gobierno de Ohio para controlar las decisiones médicas privadas de los habitantes de Ohio». Mann afirmó que los opositores al derecho al aborto han demostrado una y otra vez que, cuando creen que no pueden ganar, intentan hacer trampas.
