Las estrellas de mar tienen múltiples cabezas, revela análisis genético
Un misterio que ha desconcertado a los científicos durante siglos finalmente ha sido resuelto. Las estrellas de mar, esas criaturas marinas fascinantes, resulta que tienen múltiples cabezas en lugar de una sola en el centro de su cuerpo. Un nuevo estudio publicado en Nature revela que cada una de las cinco partes parecidas a extremidades de una estrella de mar tiene una cabeza propia.
La investigación, liderada por el autor principal Laurent Formery, ha sido un hito en la zoología. «Este descubrimiento ha tardado siglos en realizarse. Ha sido un misterio desde el comienzo de la zoología», comentó Formery.
El enigma de la cabeza de las estrellas de mar
La razón por la cual ha llevado tanto tiempo descubrir dónde se encuentra la cabeza de una estrella de mar radica en la naturaleza inusual de estas criaturas. A diferencia de otros animales que exhiben simetría bilateral, las estrellas de mar carecen de esta característica. Esto ha dificultado la identificación de la ubicación de la cabeza, el torso y las extremidades.

A pesar de su apariencia, las estrellas de mar tienen más en común con los humanos de lo que se pensaba. Genéticamente, comparten similitudes sorprendentes, según un estudio de la Universidad de Stanford. Aunque no se parecen a una cabeza humana, su estructura corporal refleja los planes de la cabeza de otros grupos de animales.
El mapeo genético revela la verdad
El equipo de investigación utilizó tecnología moderna para analizar el código genético de las estrellas de mar. Descubrieron que la mayoría de los genes encontrados estaban relacionados con el desarrollo del cerebro, en lugar de la cabeza y el tronco como se esperaba. Esto desafía las ideas preconcebidas sobre la anatomía de estas criaturas marinas.

Laurent Formery, investigador postdoctoral en la Universidad de Stanford, comentó: «Durante bastante tiempo solo teníamos anatomía y morfología, que no son muy útiles para analizar las estrellas de mar. Más recientemente, hemos ido más allá de la morfología y nos hemos centrado en los aspectos moleculares del desarrollo del cuerpo. Ahora puedo adivinar».
Este descubrimiento sorprendente ha revelado la complejidad de las estrellas de mar y ha abierto nuevas puertas para comprender su biología única.
