Reloj de bolsillo del Titanic congelado en el tiempo se venderá en subasta
Un reloj de bolsillo que se detuvo en el momento en que el Titanic se hundió será subastado el próximo sábado, con un precio de venta esperado de casi $100,000.
Un recuerdo del trágico naufragio
Este reloj de plata sobre latón, fabricado en Suiza, perteneció a Sinai Kantor, un pasajero judío ruso que se dirigía a Nueva York en el «insumergible» Titanic. Aunque las manecillas del reloj están deterioradas debido a la exposición al agua salada, las marcas de agua seca indican que el tiempo se detuvo a las 2:25 am, aproximadamente cinco minutos después de que el Titanic se hundiera. En la parte posterior del reloj se encuentra una imagen en relieve de Moisés sosteniendo los Diez Mandamientos sobre un fondo de palmeras datileras.
La historia de Kantor y su esposa
Sinai Kantor, de 34 años, viajaba en el Titanic junto a su esposa Miriam, de 24 años. La pareja, que se había casado recientemente y se había graduado de la universidad, tenía planes de establecerse en Nueva York, donde Kantor planeaba vender pieles y estudiar odontología y medicina. Su billete en el Titanic les costó 26 libras esterlinas, equivalente a unos 3,100 dólares en la actualidad.
Una separación trágica
La noche del desastre, Kantor y su esposa se vieron obligados a separarse debido a la regla de «sólo mujeres y niños». Miriam logró sobrevivir en el bote salvavidas 12, mientras que Kantor perdió la vida en el naufragio. Después del accidente, Miriam adoptó el nombre de Mary, se convirtió en ciudadana estadounidense y trabajó como farmacéutica en Brooklyn. Sin embargo, pasó el resto de su vida en un hospital psiquiátrico y falleció a los 63 años en 1950.
El legado de Kantor
El cuerpo de Kantor fue recuperado ocho días después del naufragio y sus pertenencias, incluyendo el reloj de bolsillo, fueron devueltas a su viuda. En mayo de 1912, la White Star Line entregó sus posesiones a la familia. En una subasta anterior en 2018, el reloj se vendió por 57,500 dólares.
Un recordatorio inquietante
Según Michael Findlay, ex presidente de la Sociedad Internacional Titanic, la mayoría de los relojes que sobrevivieron al naufragio se detuvieron entre las 2:20 y las 2:30, dependiendo del momento en que las personas entraron al agua. Este hecho es un recordatorio inquietante de la tragedia que ocurrió aquella fatídica noche.
La subasta de este reloj de bolsillo del Titanic ofrece a los interesados la oportunidad de poseer un objeto histórico que captura un momento congelado en el tiempo.
