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Investigación revela la inadecuación del enfoque actual para tratar infecciones del tracto urinario
Un nuevo estudio publicado en Avances Científicos ha utilizado un modelo de tejido humano avanzado para explorar la interacción entre el huésped y el patógeno en infecciones del tracto urinario causadas por seis especies comunes. Los hallazgos sugieren que el enfoque de diagnóstico y tratamiento actualmente utilizado en la mayoría de los sistemas sanitarios es inadecuado.
Un problema creciente con consecuencias mortales
Las infecciones del tracto urinario (ITU) son un problema cada vez más frecuente, con aproximadamente 400 millones de casos en todo el mundo cada año y alrededor de 250,000 muertes relacionadas con la resistencia a los antimicrobianos. A pesar del tratamiento con antibióticos, entre el 25% y el 30% de las ITU recurren dentro de los seis meses por razones que aún no se comprenden completamente.
Una afección poco estudiada y con diagnóstico insuficiente
La ITU, que afecta principalmente a las mujeres, ha sido históricamente poco estudiada y ha recibido pocos fondos para la investigación. Desde el descubrimiento de los antibióticos por Alexander Fleming hace casi un siglo, no se han introducido tratamientos antiinfecciosos mejorados. El diagnóstico actual se basa en una técnica del siglo XX que a menudo pasa por alto muchas infecciones: el cultivo de orina a mitad de chorro.
Modelos celulares tridimensionales revelan la importancia de la persistencia
En este estudio, investigadores de la UCL han desarrollado modelos celulares tridimensionales que imitan el entorno biológico y la función del tejido de la vejiga humana. Estos modelos han permitido observar las interacciones entre el huésped y el patógeno en condiciones similares al cuerpo humano. Se expusieron «mini vejigas» a seis especies de bacterias comunes en la vejiga humana: Escherichia coli, Enterococcus faecalis, Pseudomonas aeruginosa, Proteus mirabilis, Streptococcus agalactiae y Klebsiella pneumoniae.
La profesora Jennifer Rohn, autora principal del estudio, comenta: «Hemos probado varias especies y cepas de bacterias causantes de ITU y hemos descubierto una diversidad sorprendente. Uno de los hallazgos clave fue la importancia de la persistencia. Para ser un patógeno exitoso, es necesario tener estrategias que permitan sobrevivir al tratamiento y evadir las células inmunes, lo que significa que se podrá seguir luchando otro día».
La importancia de distinguir entre bacterias amigables y no tan amigables
El estudio también reveló que las células humanas son capaces de distinguir entre bacterias amigables y no tan amigables, independientemente de su capacidad para invadir la pared de la vejiga. Todas las bacterias analizadas que se consideran «malas» desencadenaron una respuesta inmune y dañaron la pared de la vejiga, mientras que las bacterias «buenas» pudieron colonizar la vejiga sin provocar una respuesta inmune.
Diagnósticos basados en la respuesta del cuerpo
El Dr. Carlos Flores, primer autor del estudio, sugiere que los diagnósticos de próxima generación para las infecciones urinarias podrían centrarse en identificar las bacterias «malas» según la respuesta del cuerpo, en lugar de intentar detectar su presencia entre el ruido de fondo del microbioma. Esto podría mejorar la detección de infecciones ocultas en la pared de la vejiga.
Tratamientos eficaces requieren penetrar los tejidos humanos
Los hallazgos indican que los tratamientos eficaces para las infecciones urinarias persistentes pueden requerir la capacidad de penetrar los tejidos humanos y llegar a las poblaciones bacterianas que se esconden en la pared de la vejiga. Una empresa derivada de la UCL, AtoCap, está desarrollando actualmente formas de administrar medicamentos dentro de las células para atacar los patógenos que se esconden allí.
Un llamado a mejorar los métodos de diagnóstico y tratamiento
La profesora Rohn concluye: «Este estudio confirma lo que muchas mujeres que han luchado contra infecciones urinarias persistentes ya saben, que los métodos actuales para diagnosticar y tratar estas infecciones son inadecuados. Las pruebas de orina con tira reactiva pueden pasar por alto infecciones ocultas en la pared de la vejiga, especialmente cuando el paciente bebe mucha agua antes de la prueba. Además, no todos los microbios pueden cultivarse en el laboratorio,
