La carrera lunar moderna: una contienda por la presencia duradera en la Luna y el espacio cislunar
Un nuevo objetivo en la carrera lunar
La carrera lunar moderna tiene un objetivo diferente a la contienda de la Guerra Fría entre la Unión Soviética y Estados Unidos. En aquel entonces, el objetivo era plantar una bandera en suelo lunar para reclamar el dominio moral y tecnológico. Sin embargo, en la rivalidad actual entre Estados Unidos y China, ambos países están trabajando para construir una presencia duradera en la Luna y en el espacio cislunar, es decir, el espacio entre la Luna y la Tierra. Quien logre llegar primero sentará precedentes para la siguiente fase de expediciones lunares, donde se extraerán recursos, se establecerán asentamientos y se realizarán descubrimientos científicos.
La importancia de llegar primero
Para China, ser el primero en lograrlo sería motivo de orgullo. «Sería un derecho de fanfarronear para China», afirmó Bill Nelson, administrador de la NASA, en una entrevista. Por su parte, Estados Unidos no desea que eso suceda y busca mantener su liderazgo en la exploración espacial.
Tensión en la carrera lunar
La tensión en la carrera lunar se intensifica en un momento en que varios países están enviando naves espaciales no tripuladas a la Luna y formando coaliciones para llegar allí. En agosto, la India se convirtió en el primer país en lograr que una nave espacial no tripulada aterrizara con éxito cerca del polo sur de la Luna, donde se ha descubierto la presencia de agua en forma de hielo. Sin embargo, Rusia, Israel y Japón también han intentado, sin éxito, hacer aterrizar naves espaciales robóticas en la superficie lunar.
La carrera lunar moderna representa un nuevo capítulo en la exploración espacial, donde el objetivo no solo es llegar a la Luna, sino establecer una presencia duradera y aprovechar los recursos disponibles. La rivalidad entre Estados Unidos y China se intensifica, y ambos países están dispuestos a hacer todo lo posible para liderar esta nueva era de exploración espacial. Solo el tiempo dirá quién logrará llegar primero y sentar las bases para futuras expediciones lunares.
China lidera la nueva era de exploración espacial
Los taikonautas chinos establecen las reglas
China ha emergido como una potencia espacial en los últimos años, con un programa espacial en constante crecimiento que ha llevado a la nación a la vanguardia de la exploración espacial. Los taikonautas chinos, como se les conoce, están aprovechando esta oportunidad para establecer las reglas y normas de esta nueva era de exploración, según Todd Harrison, asociado senior no residente del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
China se posiciona como líder en la carrera lunar
Aunque China comenzó su programa espacial más tarde que Estados Unidos, ha logrado avances significativos en poco tiempo. Desde el aterrizaje de su primera nave espacial en la Luna en 2013 hasta el exitoso aterrizaje robótico en Marte en 2021, China ha demostrado su destreza y ambición en la exploración espacial. Mientras tanto, Estados Unidos no ha aterrizado en la Luna desde 1972.
China establece precedentes en la exploración lunar
China ha logrado varios hitos en la exploración lunar, convirtiéndose en la primera nación en aterrizar suavemente una nave espacial en la superficie lunar después de Estados Unidos y la Unión Soviética. Además, en 2020, China trajo muestras de la superficie lunar, demostrando su creciente destreza en la extracción de materiales en la Luna.
Estados Unidos busca contrarrestar la influencia china
Ante el avance de China en la exploración espacial, Estados Unidos ha creado una coalición internacional mediante los Acuerdos Artemisa. Estos acuerdos establecen reglas para el uso pacífico del espacio y buscan contrarrestar la influencia china en la definición de las normas y estándares para la actividad espacial en la superficie lunar. Hasta ahora, 31 países han firmado estos acuerdos, marcando un hito en la política espacial internacional.
El espacio como herramienta de poder diplomático
La NASA se ha convertido en una herramienta de poder diplomático para Estados Unidos, especialmente en su relación con China. La agencia espacial estadounidense busca utilizar el espacio como un baluarte contra el expansionismo y la agresividad china. Sin embargo, la NASA tiene prohibido asociarse con China en misiones espaciales debido a preocupaciones sobre el robo de tecnología.
El futuro de la exploración espacial
La carrera lunar entre China y Estados Unidos marca el comienzo de una nueva era de exploración espacial. Ambas naciones buscan establecer precedentes y normas para la extracción de materiales en la Luna y reclamar derechos de propiedad. Mientras China lidera en la actualidad, Estados Unidos está trabajando para contrarrestar su influencia y mantener su posición como actor importante en la definición de las normas y estándares para la actividad espacial en el futuro.
«La carrera espacial hacia la Luna se trata de más que solo llegar allí», dice experto
Según Harrison del CSIS, la carrera espacial hacia la Luna ha evolucionado significativamente desde los años 60. Ya no se trata solo de plantar una bandera, sino de cómo se llega allí, las asociaciones que se construyen y los precedentes que se establecen. En la actualidad, tanto China como Estados Unidos tienen como objetivo construir asentamientos en el polo sur de la Luna, donde se encuentra agua en forma de hielo en los cráteres permanentemente en sombra. Aunque ningún país puede reclamar soberanía sobre la Luna, China podría establecer una zona de exclusión para evitar que otros países aterricen en ciertas áreas, similar a lo que ha hecho en el Mar de China Meridional.
La NASA avanza en su misión lunar
En 2019, el vicepresidente Mike Pence instó a la NASA a cumplir su ambicioso cronograma de alunizaje para 2024, con el objetivo de superar a China en la carrera espacial. Aunque este plazo no se cumplirá, la NASA ha logrado avances significativos. El año pasado, completaron con éxito la misión Artemis I, enviando la cápsula tripulada Orion en un viaje alrededor de la Luna. Además, planean volar la misión Artemis II a finales del próximo año o principios de 2025, esta vez con una tripulación de cuatro astronautas.
Retos en el camino hacia un aterrizaje humano
El cronograma para un aterrizaje humano, conocido como Artemis III, aún es incierto. La NASA depende de SpaceX y su cohete Starship para transportar astronautas hacia y desde la superficie lunar. Sin embargo, el vehículo solo ha volado una vez y tuvo que ser destruido debido a problemas de control. Aunque la Administración Federal de Aviación ha completado su investigación, aún se espera una investigación adicional sobre los impactos ambientales antes de que SpaceX reciba una licencia de lanzamiento.
Presión sobre SpaceX para acelerar el proceso
SpaceX ha estado presionando a las agencias reguladoras para que actúen más rápido, ya que necesitan realizar múltiples lanzamientos exitosos de Starship, incluida una misión de prueba sin tripulación a la Luna, para demostrar su seguridad y confiabilidad a la NASA. Además, SpaceX planea repostar Starship en órbita terrestre baja antes de dirigirse a la Luna, una tarea desafiante que nunca se ha logrado antes.
El temor a perder el liderazgo en la carrera espacial
William Gerstenmaier, vicepresidente de SpaceX y ex alto funcionario de la NASA, advierte que si los retrasos continúan, China podría llegar a la Luna antes que Estados Unidos, lo que resultaría en la pérdida de liderazgo en la carrera espacial. Recientemente, el inspector general de la NASA también señaló que los desafíos técnicos asociados con Starship podrían retrasar la misión lunar programada para diciembre de 2025 hasta 2026.
Fuentes:
Inspector General de la NASA,
Harrison del CSIS
La NASA y China planean nuevas misiones a la Luna
Astrobotic y Intuitive Machines lideran las misiones comerciales de la NASA
La NASA tiene emocionantes planes para explorar la Luna en los próximos meses. Dos misiones robóticas están programadas para despegar, marcando un hito en la exploración espacial. Astrobotic, una empresa con sede en Pittsburgh, tiene previsto enviar su módulo de aterrizaje Peregrine en una misión histórica. El lanzamiento estaba programado para las primeras horas de la víspera de Navidad. Si tiene éxito, Peregrine se convertirá en la primera nave espacial comercial en aterrizar en la superficie lunar y la primera de Estados Unidos desde el programa Apolo. El módulo llevará consigo una variedad de instrumentos científicos y cargas útiles de seis países diferentes.
Le seguirá Intuitive Machines, una empresa con sede en Houston, que tiene planes de enviar su módulo de aterrizaje sin tripulación en enero. Estas misiones comerciales demuestran el creciente interés y la participación del sector privado en la exploración espacial.
China también tiene grandes planes para la Luna
Sin embargo, China no se queda atrás en la carrera espacial. El próximo año, tienen la intención de lanzar su misión Chang’e-6, que visitará nuevamente la cara oculta de la Luna. Esta vez, el objetivo es recolectar muestras y traerlas de vuelta a la Tierra. Además, China tiene planes aún más ambiciosos. En 2026, tienen previsto aterrizar la misión Chang’e-7 cerca del polo sur de la Luna. Este es solo el primer paso en su esfuerzo por construir una Estación Internacional de Investigación Lunar, un asentamiento permanente en la Luna.
Estas misiones tanto de la NASA como de China marcan un emocionante avance en la exploración lunar. Con cada nueva misión, se espera obtener más conocimientos sobre nuestro satélite natural y allanar el camino para futuras exploraciones espaciales.
