Descubrimiento de galaxias antiguas en el cúmulo de Pandora

Descubren dos galaxias antiguas a una distancia récord

Un equipo de investigadores ha descubierto dos galaxias notables en una región del espacio conocida como Clúster de Pandora, o Abell 2744. Estas galaxias son especialmente interesantes debido a su distancia récord a la Tierra, siendo la segunda y cuarta galaxias más distantes jamás observadas.

Un hallazgo sorprendente

El Telescopio Espacial Webb capturó una imagen reciente del Clúster de Pandora en junio de 2022, revelando alrededor de 60,000 fuentes de luz en un campo profundo del cúmulo. Sin embargo, lo más sorprendente fue el descubrimiento de la distancia superlativa de estas dos galaxias, que se encuentran a unos 33 mil millones de años luz de distancia.

Los astrónomos utilizaron datos espectroscópicos para determinar la distancia de estas galaxias antiguas, y los resultados fueron publicados en la revista científica Cartas de Revistas Astrofísicas.

Galaxias con características únicas

Las galaxias antiguas suelen aparecer como fuentes de luz puntuales en los telescopios espaciales, pero en este caso, una de las galaxias parece alargada, casi como un maní, mientras que la otra tiene una forma esponjosa. Los científicos aún no están seguros de por qué estas galaxias tienen formas tan distintas, pero están fascinados por la diversidad de propiedades que presentan.

Vistas de las dos galaxias antiguas, vistas por Webb.
Vistas de las dos galaxias antiguas, vistas por Webb.

Un viaje en el tiempo

Es importante destacar que estas galaxias no tienen realmente 33 mil millones de años. La luz que estamos observando fue emitida cuando el universo tenía solo 330 millones de años, y ha viajado aproximadamente 13.4 mil millones de años luz para llegar a los detectores del Telescopio Espacial Webb. La expansión del universo ha aumentado la distancia entre nosotros y estas galaxias, colocándolas ahora a 33 mil millones de años luz de distancia.

Los científicos consideran que las galaxias más distantes deberían ser visibles para el Telescopio Espacial Webb, si es que existen. Solo es cuestión de detectar su débil luz entre el resplandor de las estrellas en el cosmos.

Este emocionante descubrimiento nos permite adentrarnos en el pasado del universo y comprender mejor la física que gobernaba las galaxias en sus primeras etapas de formación. Las galaxias antiguas son como faros que nos iluminan con su luz ancestral, revelando los misterios del amanecer cósmico.

Fuente: Sitio web de noticias

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