La «vacuna» del colesterol: un nuevo avance en el tratamiento de la hipercolesterolemia
La hipercolesterolemia es la principal causa de infartos y mortalidad cardiovascular. En septiembre, el Ministerio de Sanidad aprobó la financiación de Leqvio, un medicamento que reduce los niveles de colesterol en sangre y que ha sido denominado «vacuna contra el colesterol». Manuel Suárez Tembra, especialista en Medicina Interna y responsable de la Unidad de Riesgo Cardiovascular del Hospital San Rafael, responde a las preguntas sobre este tema.
¿Qué es realmente la denominada «vacuna» del colesterol?
En realidad, no es una vacuna y no debería llamarse así. Es un medicamento que reduce los niveles de colesterol circulante en el organismo. El Inclisiran es un RNA (ácido Ribonucleico) pequeño de interferencia que actúa reduciendo la síntesis hepática de una proteína (PCSK9) relacionada con el receptor de colesterol y, de esta manera, reduce los niveles de colesterol LDL circulante (colesterol malo).
¿A quién va dirigido este fármaco o qué requisitos deben tener las personas para que les sea administrado?
Está indicado en aquellos pacientes en los que los niveles de colesterol LDL no alcanzan los objetivos establecidos según su riesgo cardiovascular, incluso a pesar de llevar tratamiento a dosis máximas de estatinas solas o combinadas con ezetimibe. En principio, su uso está recomendado en pacientes con hipercolesterolemia primaria familiar y no familiar o dislipemia mixta, y en aquellos pacientes intolerantes a estatinas o que las tengan contraindicadas. De momento, el medicamento será financiado por el sistema de salud para pacientes que hayan sufrido un evento cardiovascular y pacientes con hipercolesterolemia familiar heterocigota.
¿Debe ser solicitada al médico por el paciente o se notificará a aquellos que deban administrársela?
Desde luego, los pacientes pueden preguntar a su médico sobre el tratamiento, pero será el médico quien, al evaluar si los niveles de colesterol LDL están o no en el objetivo según el riesgo cardiovascular, decida si son candidatos para iniciar el tratamiento en esa situación o no. Es importante recordar que es un medicamento de prescripción hospitalaria y que no estará disponible en farmacias.
¿Qué efectos secundarios puede generar?
Inicialmente, muy pocos. Los más destacados serían los relacionados con el sitio de la inyección, como enrojecimiento, dolor o inflamación local. También se han relacionado dolores articulares, disuria, entre otros. Los primeros ensayos clínicos realizados destacan una gran seguridad en el uso del Inclisiran.
¿Desde cuándo se lleva investigando/poniendo a prueba este fármaco? ¿Está vigente en otros países?
Los primeros estudios en fase II se publicaron en 2017 y los estudios en fase III se publicaron en 2020. En octubre de ese año, la Agencia Europea del Medicamento dio su visto bueno para el uso del mismo. Está aceptado y utilizado en cerca de 60 países, y ya hay varios países europeos que están próximos a presentar resultados de sus pacientes tratados.
¿Qué supondrá para la situación de hipercolesterolemia en España? ¿Y en Galicia?
Se espera una gran mejora en la reducción de eventos cardiacos en los pacientes con alto o muy alto riesgo cardiovascular. En Galicia, se esperan resultados similares o incluso mejores, teniendo en cuenta que nuestra comunidad se encuentra entre las primeras con mayor tasa de mortalidad por causas cardiovasculares.
¿Se implantará ya en toda la comunidad gallega o existirán ciertas áreas sanitarias primeras en recibirlo?
En principio, se implementará en toda la comunidad al mismo tiempo.
La Fundación Española del Corazón indica que el 50,5% de la población adulta tiene hipercolesterolemia. ¿El porcentaje en Galicia es mayor respecto a otras comunidades autónomas?
Según los datos del Sergas, estamos sobre el 57% de pacientes afectos de hipercolesterolemia y la prevalencia es muy similar entre hombres y mujeres.
¿El «miedo» existente entre la población al «colesterol malo» es excesivo?
No, el colesterol LDL es el causante de la mayor parte de infartos y de mortalidad cardiovascular, y su reducción es el objetivo principal en el tratamiento de las hipercolesterolemias.
La venta de estatinas en España ha aumentado en la última década un 50% según la AEMPS. ¿Podrá el nuevo fármaco reducir esta cifra?
No creo que la disminuya, al menos por el momento, ya que las indicaciones son en tratamiento combinado con estatinas solas o con ezetimibe, y su uso en pacientes intolerantes a estatinas es relativamente escaso, debido a que la incidencia de intolerantes es baja.
