Las estrellas muertas conocidas como «púlsares araña» destruyen a sus compañeras estelares
Recientemente, los investigadores utilizaron datos proporcionados por el Observatorio de rayos X Chandra de la NASA para arrojar luz sobre el fenómeno de las estrellas muertas conocidas como «púlsares araña» que destruyen a sus compañeras estelares. Estos púlsares son núcleos densos y giratorios de estrellas masivas que colapsaron en estrellas de neutrones y giran a gran velocidad, emitiendo rayos de radiación observables como un faro. Los «púlsares araña» son una categoría especial de púlsares que giran entre docenas y cientos de veces por día. Su nombre proviene del daño que causan a las pequeñas estrellas compañeras, despojándolas metódicamente de sus capas exteriores mediante vientos de partículas energéticas.
Descubrimiento de púlsares en Omega Centauri
Los astrónomos han descubierto recientemente púlsares de 18 milisegundos en Omega Centauri, un cúmulo estelar ubicado a unos 17.700 años luz de la Tierra. Utilizando los datos del Observatorio de rayos X Chandra, los investigadores determinaron que cinco de estos púlsares emitían rayos X y tenían una forma similar a una araña. Estos púlsares en forma de araña se encontraban concentrados cerca del centro de Omega Centauri.
Las dos variedades de púlsares araña
Existen dos variedades de púlsares araña, conocidas como «viudas negras» y »espaldas rojas». Las «viudas negras» son estrellas dañinas con menos del 5% de la masa del Sol, mientras que las «espaldas rojas» afectan a estrellas que tienen entre una décima parte y la mitad de la masa del Sol. Se ha descubierto que las «espaldas rojas» son más brillantes en rayos X que las «viudas negras», lo que confirma que la masa de la estrella compañera influye en la cantidad de rayos X recibidos.

Rayos X: NASA/CXC/SAO; Óptica: NASA/ESA/STScI/AURA; IR: NASA/JPL/Caltech; Procesamiento de imágenes: NASA/CXC/SAO/N. Lobo
Colisiones y destrucción de estrellas compañeras
Los rayos X detectados por el Observatorio de rayos X Chandra se generan principalmente por colisiones entre los vientos de partículas emitidos por los púlsares y los vientos de partículas de las estrellas compañeras. Estas colisiones producen ondas de choque similares a las creadas por aviones supersónicos. La proximidad entre los púlsares y sus compañeros, a menudo a una distancia de una a catorce veces la distancia entre la Tierra y la Luna, hace que estas partículas sean particularmente destructivas para las estrellas compañeras.
Importancia de la visión de rayos X de Chandra
Este descubrimiento concuerda con los modelos teóricos que indican que las estrellas más masivas producen un viento de partículas más denso, lo que intensifica la colisión con las partículas del púlsar y genera rayos X más luminosos. La precisa visión de rayos X del Observatorio de rayos X Chandra es esencial para estudiar estos púlsares en cúmulos globulares, donde es difícil distinguir las fuentes de rayos X entre sí.
Publicación de los resultados
Los resultados de esta investigación se publicarán en la edición de diciembre de «Avisos mensuales de la Royal Astronomical Society». Los autores del estudio, Jiaqi (Jake) Zhao y Craig Heinke, son ambos de la Universidad de Alberta en Canadá.
