AIG enfrenta críticas por incumplir promesas climáticas
La empresa aseguradora AIG se encuentra bajo escrutinio por su papel en la financiación de proyectos de combustibles fósiles
El año pasado, AIG sorprendió a la industria al anunciar un audaz plan para dejar de redactar políticas para proyectos de combustibles fósiles altamente contaminantes. Esta decisión fue ampliamente elogiada por ambientalistas y legisladores.
Sin embargo, ahora la empresa está siendo duramente criticada por no cumplir con sus promesas climáticas. Al igual que muchas otras grandes empresas comprometidas con la lucha contra el cambio climático, AIG está descubriendo que es más fácil hacer promesas que cumplirlas.
La compañía se encuentra actualmente bajo investigación por parte del senado, junto con otras empresas de seguros, debido a su papel en la financiación de proyectos de combustibles fósiles con altas emisiones de carbono. Legisladores advierten que AIG continúa respaldando proyectos que contribuyen significativamente a la crisis climática, a pesar de sus compromisos climáticos.
En junio, los legisladores enviaron una carta contundente a AIG, acusándola de invertir en proyectos como un oleoducto canadiense que transportará petróleo altamente contaminante a Columbia Británica y una enorme terminal de gas natural licuado en Australia. Estas inversiones contradicen la promesa de AIG de reorientar su negocio hacia objetivos más sostenibles.
La empresa aseguradora ahora se enfrenta a la presión de cumplir con sus promesas climáticas y demostrar un compromiso real con la transición hacia una economía baja en carbono. La investigación del senado y las críticas de los ambientalistas podrían tener un impacto significativo en la reputación y los negocios de AIG.
La industria de seguros y su falta de compromiso con el acuerdo climático de París
La necesidad de alinear las decisiones de inversión y suscripción con el Acuerdo de París
El Acuerdo Climático de París de 2015 tiene como objetivo limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales. Sin embargo, según el senador Sheldon Whitehouse, presidente del Comité de Presupuesto del Senado, la industria de seguros ha mostrado poca evidencia de tomar medidas significativas para alinear sus decisiones de inversión y suscripción con este acuerdo. En un comunicado al Washington Post, el senador expresó su preocupación por la falta de compromiso de la industria de seguros con el acuerdo climático.
La falta de respuesta de AIG y otros ejemplos de falta de compromiso
AIG, una de las principales compañías de seguros, se negó a comentar o compartir su respuesta a las preguntas del comité sobre su compromiso climático. Esta falta de transparencia no es algo inusual en la industria. Durante el último año, hemos visto cómo otras grandes empresas, como Amazon y Shell Oil, abandonaron sus esfuerzos por reducir las emisiones y construir carteras de créditos de carbono. Incluso BP redujo significativamente su plan para reducir las emisiones. Estos ejemplos demuestran que la acción corporativa voluntaria no es suficiente para resolver la crisis climática.
La necesidad de regulación y credibilidad en los objetivos corporativos
A medida que el planeta se calienta a un ritmo alarmante, estos cambios exponen las deficiencias de dejar que la acción corporativa voluntaria resuelva una crisis existencial. John Lang, líder del proyecto en Net Zero Tracker, un grupo que monitorea el progreso sobre los compromisos climáticos corporativos y gubernamentales, destaca la enorme brecha de credibilidad con respecto a estos objetivos corporativos. Según él, se necesita más regulación para garantizar que las empresas cumplan con sus compromisos climáticos.
La falta de regulación y la necesidad de una ley climática nacional
Estados Unidos otorga generosos subsidios a empresas que buscan tecnologías limpias, pero no tiene una ley climática nacional con objetivos de emisiones que las industrias deban cumplir. Tampoco grava el carbono, una medida que muchos economistas consideran eficiente y práctica para reducir la huella de carbono de las empresas. Además, los reguladores financieros estadounidenses no han logrado ponerse de acuerdo sobre reglas que requieran que las empresas informen las emisiones creadas por sus operaciones y cadenas de suministro.
La falta de planes claros y comprensión de las compensaciones involucradas
Ante la falta de regulación, las empresas fijan sus propios objetivos climáticos sin un plan claro para alcanzarlos o una comprensión completa de las compensaciones involucradas. Muchas empresas anunciaron que se alinearían con el acuerdo de París, pero sin un plan detallado para lograrlo.
La falta de cumplimiento de los objetivos climáticos
Un estudio realizado por el grupo Net Zero Tracker reveló que de las más de 1,000 empresas que se han comprometido a reducir a cero sus emisiones para 2050, solo 38 de ellas (menos del 4 por ciento) están cumpliendo con el mínimo requerido según el objetivo del acuerdo de París. El resto no cumple con los criterios establecidos por las Naciones Unidas, que incluyen el seguimiento de la huella de carbono, la reducción inmediata de las emisiones y la creación de un plan creíble para el uso de compensaciones de carbono.
En resumen, la falta de compromiso de la industria de seguros y otras empresas con el acuerdo climático de París destaca la necesidad de regulación y credibilidad en los objetivos corporativos. Sin una ley climática nacional y reglas claras, las empresas no están tomando medidas significativas para abordar la crisis climática. Es fundamental que se implementen medidas más estrictas para garantizar que las empresas cumplan con sus compromisos climáticos y contribuyan a limitar el calentamiento global.
Los científicos advierten que las emisiones deben reducirse de inmediato para cumplir los objetivos de París
La Naciones Unidas ha publicado su «Informe sobre la brecha de emisiones», en el que advierte que será imposible cumplir los objetivos del Acuerdo de París a menos que las emisiones globales se reduzcan en un 40% para finales de la década. Según el informe, las industrias no están tomando las medidas necesarias y el planeta está en camino de tener emisiones aún mayores en 2030 que en 2015.
Desafíos en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de este año, conocida como COP28, se está llevando a cabo en Dubai. Sin embargo, los hallazgos preocupantes del informe han sentado las bases para conversaciones desafiantes. Hace unos años, en la conferencia de Glasgow, los líderes mundiales confiaron en que los mercados podrían liderar la reparación del planeta, y muchas empresas importantes se unieron a iniciativas voluntarias para combatir el calentamiento global.
Resistencia y fractura en las iniciativas climáticas de las empresas
Las iniciativas voluntarias están enfrentando resistencia por parte de los accionistas y la reacción política de los conservadores en Estados Unidos. Algunos fiscales generales de estados republicanos han enviado cartas amenazadoras a las empresas involucradas. Casi la mitad de las empresas que formaban parte de la Net Zero Insurance Alliance, respaldada por la ONU, han abandonado el programa, incluyendo cinco de las ocho compañías de seguros fundadoras.
Empresas aseguradoras se retiran de alianzas climáticas
Varias empresas de seguros abandonaron la alianza para evitar demandas y ataques políticos, aunque continúan con sus propios planes para dejar de financiar proyectos de combustibles fósiles. Ejecutivos de compañías de seguros, que prefirieron mantener el anonimato, señalaron que la fractura en la alianza y la falta de regulación centrada en el clima en países como Estados Unidos están obstaculizando la acción en una industria que tiene un gran impacto en la transición energética.
El éxodo de las aseguradoras y el retiro de Vanguard
Otro golpe para las iniciativas de la ONU fue la retirada de Vanguard, una importante empresa de inversión, de un consorcio de empresas comprometidas a alejarse de los combustibles fósiles. Vanguard afirmó que quería hablar de forma independiente sobre asuntos importantes para sus inversores. Aunque reconocen los reveses, los líderes de las iniciativas climáticas aseguran que las cosas van en la dirección correcta, con un aumento significativo en el número de empresas comprometidas.
«Mover un camión cisterna»: El desafío de las empresas para cumplir con sus promesas climáticas
Los científicos del clima advierten que el tiempo se agota para el planeta. Aunque muchas empresas están haciendo promesas para combatir el cambio climático, pocas están tomando acciones adecuadas para detener el calentamiento catastrófico.
Compromisos sin planes viables
Según Tariq Fancy, ex director de inversiones sostenibles de BlackRock, muchas empresas asumieron compromisos climáticos por razones de relaciones públicas, pero carecen de planes viables para cumplirlos.
Falta de políticas gubernamentales claras
Incluso las empresas más comprometidas están teniendo dificultades debido a la falta de políticas gubernamentales que establezcan puntos de referencia claros y penalicen a las corporaciones por no alcanzarlos.
PepsiCo, por ejemplo, pretende reducir las emisiones en un 40% en toda su cadena de suministro para finales de la década, pero reconoce que está lejos de alcanzar ese objetivo.
Desafíos en la entrega de productos
PepsiCo ha tomado medidas significativas, como utilizar camiones de reparto con cero emisiones y energía limpia en sus fábricas. Sin embargo, la empresa reconoce que hay ciertos insumos y actividades clave cuyas emisiones no pueden controlar o influir.
Amazon y su compromiso climático
Amazon ha abandonado su iniciativa de Envío Cero para enfocarse en un «Compromiso Climático» más ambicioso de reducir a cero las emisiones en toda la empresa para 2040. Sin embargo, no incluye el objetivo más inmediato de Envío Cero de reducir a cero las emisiones en la mitad de sus envíos para 2030.
La compañía está tomando otras medidas a corto plazo, como la introducción de 100,000 vehículos eléctricos de reparto.
El retroceso de la industria de los combustibles fósiles
Las empresas de combustibles fósiles están duplicando su producción de petróleo y gas, a pesar de hablar de su compromiso con la transición energética. Según la Agencia Internacional de Energía, la industria no está logrando adaptarse y necesita reducir las emisiones asociadas con la producción de petróleo y gas en un 60% para 2030 para cumplir los objetivos del acuerdo de París.
La agencia también destaca que las empresas de petróleo y gas deberían invertir la mitad de sus gastos de capital en proyectos de energía limpia para 2030, pero actualmente solo asignan el 2%.
Empresas petroleras y sus objetivos de emisiones netas cero
ExxonMobil y su enfoque contradictorio
La organización sin fines de lucro InfluenceMap ha destacado a ExxonMobil por mencionar sus objetivos de emisiones netas cero en numerosas ocasiones, mientras presiona por políticas que contradicen ese objetivo. Según InfluenceMap, la compañía ha mencionado estos objetivos 815 veces en sus sitios web y materiales corporativos. Esto incluye la expansión de las perforaciones en Estados Unidos y la promoción de normas más laxas para las emisiones de las centrales eléctricas. Hasta el momento, ExxonMobil ha rechazado hacer comentarios al respecto.
Chevron y su postura ambigua
Chevron también ha sido señalada por InfluenceMap por mencionar sus objetivos de emisiones netas cero en línea, al mismo tiempo que presiona por debilitar los estándares de emisiones de escape. Estos estándares son fundamentales para reducir la huella de carbono de los automóviles y camiones. En respuesta, el portavoz de Chevron, Bill Turenne, afirmó que la compañía respalda los objetivos del acuerdo de París y que considera que el uso continuo de petróleo y gas es necesario para alcanzar dichos objetivos. Turenne argumentó que detener la producción de energía antes de contar con alternativas viables y escalables tendría consecuencias graves e involuntarias.
BP y Shell: inversiones en energía limpia
BP y Shell también presentan argumentos similares, destacando las inversiones que realizan en energía limpia y en la reducción de la intensidad de carbono de sus productos. Shell ha declarado que está en camino hacia emisiones netas cero para el año 2050 y planea invertir hasta 15 mil millones de dólares en energía limpia entre 2023 y 2025. Por su parte, BP ha informado que el 30 por ciento de sus gastos de capital en 2022 se destinarán a «energía baja en carbono».
La brecha entre la acción necesaria y la realidad
La brecha entre lo que se necesita hacer para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados Celsius y lo que las empresas petroleras y otras industrias están haciendo revela las limitaciones de un sistema en el que la acción climática es voluntaria. Doug Chia, miembro del Centro de Derecho y Gobernanza Corporativa de la Facultad de Derecho de Rutgers en Nueva Jersey, señala que la falta de acción gubernamental es notable y plantea la pregunta de si esto es una falla del mercado o una falla del gobierno en intervenir y desempeñar su papel.
