El Comando y Control Conjunto de Todos los Dominios (JADC2) del Departamento de Defensa busca conectar sensores, tiradores y objetivos, así como establecer comunicaciones entre radios Link 16 en todos los servicios militares a nivel mundial.
En un evento virtual de la Asociación Espacial de Seguridad Nacional, Derek M. Tournear, director de la Agencia de Desarrollo Espacial (SDA), habló sobre la importancia de los satélites en el funcionamiento del JADC2.
Capacidades clave de la SDA
La SDA se enfoca en dos capacidades fundamentales para los combatientes. La primera es la detección y seguimiento de objetivos en movimiento más allá de la línea de visión. Esto implica detectar y rastrear barcos hostiles o lanzadores de misiles móviles, y calcular soluciones de control de fuego en tiempo real desde el espacio.
La segunda capacidad se centra en detectar y rastrear vehículos de planeo hipersónico o misiles avanzados de adversarios en vuelo, y ejecutar soluciones de control de fuego casi en tiempo real.
Pilares de la SDA
La SDA está construyendo estas capacidades sobre dos pilares principales. El primero es la proliferación, que implica el despliegue de cientos de satélites en órbita terrestre baja. Tournear destacó que la industria comercial también está aumentando su presencia en esta órbita.
El segundo pilar es el desarrollo en espiral, que consiste en adquirir y desplegar satélites cada uno o dos años, con avances tecnológicos continuos. Este enfoque permitirá alcanzar capacidades cada vez mejores de manera más rápida.
Tramos de despliegue
La SDA ya ha puesto en órbita 10 satélites en el primer tramo, llamado tramo 0, y en septiembre entregó 13 satélites adicionales. Aunque aún no son suficientes para su uso en combate, estas capacidades limitadas pueden ser utilizadas en demostraciones, entrenamiento y ejercicios.
El tramo 1, programado para septiembre de 2024, permitirá una capacidad de combate inicial con hasta 161 satélites operativos. Los lanzamientos de los tramos 2, 3 y 4 están previstos para 2026, septiembre de 2028 y 2030 respectivamente, con capacidades cada vez mayores para los combatientes.
