La preocupación del BCE por los sueldos amenaza con frenar la bajada de tipos de interés
El mercado está apostando por una próxima bajada de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE), confiando en una moderación de la inflación y en la necesidad de evitar una recesión en la economía de la zona euro. Sin embargo, la presidenta del BCE, Cristina Lagarde, continúa lanzando mensajes cautelosos sobre la «fortaleza» del mercado laboral, reflejando su temor a repetir errores de diagnóstico en esta crisis.
Los bancos centrales están preocupados por los efectos de segunda vuelta de los sueldos, es decir, que las mejoras salariales para contrarrestar la inflación retroalimenten los precios y supongan un desafío aún mayor para las empresas. En la actual crisis inflacionaria, la falta de equilibrio entre la oferta y la demanda de mano de obra ha dado a los trabajadores un mayor poder para imponer sus condiciones a los empleadores, lo que ha obligado a las empresas a elevar sus ofertas salariales para atraer y retener talento.
Una evolución preocupante
El BCE confiaba en que los acuerdos salariales matizarían el impacto en la zona euro. Sin embargo, tras diez subidas consecutivas de tipos, esa tranquilidad se ha desvanecido. Christine Lagarde no deja de advertir sobre los sueldos, incluso después de que el banco central pausara su ofensiva monetaria en octubre. Esto ha generado temores de que los tipos de interés se mantengan sin cambios durante un tiempo indefinido.
Los convenios salariales están teniendo el efecto contrario al esperado. El indicador de salarios negociados del BCE registra las mayores subidas interanuales desde 1993. En el tercer trimestre de 2023, se situó en el 4,69%, tres décimas más que en el trimestre anterior y mucho más alto que en años anteriores. Esto ha coincidido con una crisis inflacionaria que ha agitado la negociación colectiva.
Si los sueldos suben demasiado, es más difícil pactar a la baja y los acuerdos afectan a toda la plantilla. En el tercer trimestre, la subida de los sueldos negociados supera la inflación por primera vez desde 2021. Esta situación plantea un desafío tanto para el BCE como para la Reserva Federal de Estados Unidos, ya que ambos bancos centrales se enfrentan a problemas relacionados con los sueldos.
En el caso de la zona euro, existe el temor de cometer errores en el diagnóstico del mercado laboral. Algunos analistas argumentan que las tensiones laborales son causadas por factores estructurales más profundos, como el envejecimiento de la población activa, que ninguna política monetaria puede solucionar. Esto amenaza los principios de la ortodoxia en política monetaria seguida por el BCE en los últimos años.
