La importancia de la vitamina D va más allá del metabolismo óseo
Cada vez más especialistas resaltan la relevancia de mantener niveles óptimos de vitamina D, un nutriente clave para el organismo que ahora se considera una hormona debido a su función en la regulación de diversos procesos metabólicos.
Un papel fundamental en la inmunidad
Además de su conocido papel en el mantenimiento del metabolismo óseo, se ha descubierto recientemente la importancia de la vitamina D en el sistema inmunológico, donde actúa como cofactor enzimático en varias reacciones inmunológicas.
El médico dermatólogo y especialista en medicina funcional, Lucas Ponti, explicó que esta vitamina/hormona regula numerosos procesos y ofrece beneficios más allá de sus propiedades conocidas para prevenir la osteoporosis.
Beneficios adicionales de la vitamina D
Entre los beneficios adicionales de la vitamina D se encuentran:
- Ayuda a modular el sistema inmunológico, mejorando nuestras defensas.
- Mejora la diferenciación de algunas células de la piel, músculo y neuronas.
- Interviene en la regulación de un gen que codifica un sistema llamado renina/angiotensina/aldosterona, lo que puede prevenir y mejorar la hipertensión arterial.
- Disminuye la incidencia de diabetes tipo 1.
- Mejora la recuperación y fuerza muscular después del ejercicio.
- Se ha vinculado su deficiencia al empeoramiento y prevención de algunas enfermedades autoinmunes como lupus, artritis reumatoide, hipotiroidismo, enfermedades del intestino, dermatitis atópica, hidradenitis supurativa y alopecia areata debido a su efecto inmunomodulador.
La hipovitaminosis D y su relación con las fracturas en adultos mayores
La falta de vitamina D en sangre, conocida como hipovitaminosis D, es una de las principales causas de fracturas en adultos mayores. La deficiencia (niveles menores a 20 ng/ml) o insuficiencia de vitamina D (niveles de 20 a 30 ng/ml) se asocian con caídas repentinas, que no siempre son causadas por factores mecánicos, sino más bien por una sensación de debilidad muscular que lleva a la caída y, en consecuencia, a una fractura de cadera.
Para evitar estas caídas y prevenir el deterioro óseo, es importante mantener niveles adecuados de vitamina D en sangre (mayores a 30 ng/ml). Se recomienda realizar un análisis que mida estos valores al menos una vez al año.
