El regreso de Muster Dogs: una segunda temporada llena de emociones
Lisa Millar, reconocida periodista y presentadora, vuelve a la pantalla con la segunda temporada de Muster Dogs, el programa de ABC que sigue la emocionante historia de cinco ganaderos mientras entrenan a cachorros de border collie para convertirlos en campeones. El reality show, que ha cautivado a la audiencia con su conmovedora narrativa, regresa el 14 de enero con nuevas historias y desafíos.
Los inicios de Lisa Millar en el periodismo
La pasión de Lisa Millar por el periodismo se remonta a su infancia, cuando entrevistaba a su padre, el diputado del Partido Nacional Clarrie Millar, en su hogar en Queensland. Estas conversaciones, grabadas en cintas, se convirtieron en tesoros personales para la periodista y presentadora. Además, Millar comparte la historia de otras dos pertenencias personales que tienen un significado especial en su vida.
Lo que realmente importa: una medalla de triatlón
Entre las pertenencias más valiosas para Lisa Millar se encuentra una medalla de triatlón. Esta medalla simboliza un momento crucial en su vida, cuando regresó a Estados Unidos en 2009 para convertirse en corresponsal extranjera por segunda vez. En ese momento, Millar había superado su miedo a volar, lo que le permitió disfrutar plenamente de su trabajo y sentirse empoderada. La medalla representa el coraje y la superación personal que la llevaron a convertirse en la mujer fuerte y valiente que es hoy en día.
Triatlón de distancia olímpica: una historia de superación personal
Cuando un amigo me propuso participar en un triatlón de distancia olímpica, acepté sin pensarlo dos veces. Sin embargo, había un pequeño problema: nunca antes había montado una bicicleta de carreras con tacos y tampoco sabía nadar correctamente. Esto significaba que tenía mucho trabajo por delante y necesitaba un entrenador de natación en Washington DC que me ayudara a mejorar mis habilidades en el agua.
Después de ocho meses de arduo entrenamiento, finalmente llegó el día de la competencia. A pesar de los obstáculos y las dificultades, logré cruzar la línea de meta. Estaba empapado y embarrado, pero mis amigos estaban allí para apoyarme y corrieron a mi lado durante la carrera para mantenerme motivado.
Para mí, la medalla que recibí al finalizar el triatlón representa mucho más que simplemente completar la carrera. Es el símbolo de enfrentar mis miedos y la increíble sensación de lograr algo que parecía estar más allá de mis capacidades.
Las pinzas para tostadas de bambú: mi objeto más útil
¿Cómo pude vivir tanto tiempo sin descubrir las pinzas para tostadas de bambú con un imán que se adhiere al costado de la tostadora? Como alguien que siempre quema las tostadas, este pequeño utensilio se ha convertido en mi salvación. A diferencia de mi madre, quien disfrutaba de las tostadas quemadas, prefiero que estén perfectamente doradas. Sin embargo, siempre terminaba sacando la tostadora de la pared y usando un cuchillo para liberar el pan tostado.

Vete cuchillo… las lenguas tostadas de Millar
Sin embargo, todo cambió cuando un amigo me regaló las pinzas para tostadas de bambú. Este ingenioso utensilio se adhiere magnéticamente al costado de la tostadora, lo que me permite sujetar el pan sin necesidad de usar un cuchillo. Ahora puedo disfrutar de tostadas perfectamente doradas sin el riesgo de quemarlas o lastimarme.
El objeto que más lamento haber perdido
Cuando tenía 10 años, tuve la oportunidad de entrevistar a mi padre. Yo era el reportero y llevaba una grabadora, tratando de imitar la voz que había escuchado en los noticieros de la televisión. Esta experiencia fue muy especial para mí, ya que vivíamos en una zona rural de Queensland y solo teníamos acceso a dos canales de televisión.
Lamentablemente, con el paso del tiempo, perdí la grabación de esa entrevista. Es un objeto que valoro mucho y que me hubiera encantado conservar como un recuerdo de aquel momento único en
Recuerdos perdidos: La entrevista con mi padre sobre los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936
Durante años, he estado probando mis habilidades de periodista con mi familia, y mi hermana menor ha sido mi principal objetivo. Cada vez que abría la boca, yo le lanzaba una pregunta rápida. En una ocasión, le pregunté a mi padre sobre los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, pero quedó claro que no tenía idea de lo que estaba hablando. Pacientemente, mi padre intentó explicarle al niño lo que estaba sucediendo en la Alemania nazi. Al final, le dije: «Gracias, Clarrie, se nos acabó el tiempo» y terminé la entrevista.
Durante años, guardé la cinta de esa entrevista, pero a medida que me mudaba de una ciudad a otra, la perdí de vista. Me entristeció mucho, especialmente después de la muerte de mi padre, ya que hubiera sido maravilloso tenerla. Sin embargo, cuando comencé a escribir mis memorias en 2020, decidí hacer un último esfuerzo por encontrarla. Y lo logré. Así que estoy un poco haciendo trampa, ya que fue algo que lamenté mucho perder y me hizo valorar las cosas a las que uno se aferra. Digitalicé la cinta y ahora puedo escuchar mi voz inquisitiva y la paciencia de mi padre con solo tocar un botón.
Un tesoro encontrado
La entrevista con mi padre sobre los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936 fue un tesoro perdido durante mucho tiempo. Durante años, había estado probando mis habilidades periodísticas con mi familia, y mi hermana menor era mi principal objetivo. Cada vez que tenía la oportunidad, le lanzaba una pregunta rápida. Sin embargo, cuando le pregunté a mi padre sobre los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, quedó claro que no tenía idea de lo que estaba hablando.
A pesar de su falta de conocimiento sobre el tema, mi padre respondió pacientemente, tratando de explicarle al niño lo que estaba sucediendo en la Alemania nazi en ese momento. Al final, tuve que dar por terminada la entrevista y agradecerle a mi hermana menor por su tiempo.
Durante años, guardé la cinta de esa entrevista como un tesoro, pero a medida que me mudaba de una ciudad a otra, la perdí de vista. Fue una gran pérdida, especialmente después de la muerte de mi padre. Sin embargo, cuando decidí escribir mis memorias en 2020, decidí hacer un último esfuerzo por encontrarla.
Después de una exhaustiva búsqueda, finalmente encontré la cinta. Fue un momento emocionante y significativo para mí. Digitalicé la cinta y ahora puedo escuchar mi voz inquisitiva y la paciencia de mi padre con solo tocar un botón.
Un valioso recordatorio
La recuperación de la entrevista con mi padre sobre los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936 fue más que un simple hallazgo. Fue un valioso recordatorio de la importancia de apreciar las cosas que valoramos y de aferrarnos a ellas.
Perder la cinta durante tanto tiempo me hizo lamentar su pérdida y me enseñó a valorar los momentos y las experiencias que compartí con mi padre. Ahora, gracias a la digitalización de la cinta, puedo revivir esos momentos y apreciar la paciencia y el amor de mi padre.
Esta experiencia me ha recordado la importancia de preservar nuestros recuerdos y de valorar las conexiones familiares. Aunque vivimos en un mundo digital, hay algo especial en escuchar la voz de un ser querido en una grabación antigua.
La entrevista con mi padre sobre los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936 es ahora un tesoro que atesoro y que me recuerda la importancia de la historia y las conexiones familiares. Aunque mi padre ya no está aquí, su voz y su paciencia perdurarán a través de esta grabación.
