Desmantelada fábrica clandestina de conservas sin medidas sanitarias
La Guardia Civil de Cantabria ha llevado a cabo la detención de un individuo acusado de cometer un delito contra la salud pública al elaborar y comercializar conservas sin cumplir con las medidas sanitarias correspondientes. Durante una operación de seguimiento, los agentes interceptaron al sospechoso mientras vendía 10 cajas de conservas, que contenían 220 botes de bonito y 12 botes de anchoas, a una fábrica de conservas.
A raíz de este hallazgo, la Guardia Civil, en colaboración con inspectores de la Dirección de Salud Pública, procedió a registrar el lugar donde el detenido elaboraba las conservas, incautando otras 131 cajas que contenían aproximadamente 4.100 botes de conservas de bonito. Se descubrió que este lugar carecía de cualquier tipo de control sanitario o medidas de salubridad, además de no contar con registro sanitario ni licencia de actividad.
En consecuencia, el responsable de la elaboración ilegal de alimentos fue denunciado administrativamente en virtud de la Ley 17/2011 de Seguridad Alimentaria y Nutrición, mientras que la empresa que adquiría estas conservas fue sancionada por admitir productos de un elaborador sin registro sanitario, infringiendo así el Reglamento CE 853/2004 de normas específicas de higiene de los alimentos de origen animal. El detenido vendía directamente a una fábrica conservera y también en puestos de mercadillos populares.
Tras analizar las muestras, se detectó que el contenido de histamina en las conservas superaba el límite del 77% establecido para este tipo de productos. Por esta razón, se solicitó un informe pericial a la Unidad Central Operativa del Medio Ambiente de la Guardia Civil para evaluar las posibles repercusiones para los consumidores. Los resultados llevaron a la detención del responsable de la elaboración de los alimentos retirados, quien es considerado presunto autor de un delito contra la salud pública. En total, la Guardia Civil ha intervenido más de 2,5 toneladas de alimentos preparados para su distribución sin ningún tipo de control sanitario.
La histamina es una sustancia química presente en diversos alimentos, pero su consumo en cantidades elevadas puede ocasionar problemas de salud. Entre los síntomas asociados a su ingesta excesiva se encuentran erupciones, urticaria, náuseas, vómitos e incluso edemas agudos de pulmón, problemas cardíacos o insuficiencias respiratorias de tipo neurológico.
