Suecia inauguró el miércoles la Copa del Mundo de Biatlón con un bronce en el relevo mixto. En el sprint del viernes las esperanzas eran altas para el equipo sueco. En el Mundial del año pasado, Suecia obtuvo doble medalla: plata (Hanna Öberg) y bronce (Linn Persson).
Cuando comenzó el sprint en Nove Mesto, tanto Hanna como Elvira Öberg luchaban por las medallas. Las dos hermanas dispararon de lleno en el tiro horizontal y salieron fuertes en la pista.
En el tiro de pie fue más difícil. Las dos hermanas empezaron con tres hits seguidos y así tenían posibilidades de ganar una medalla. Pero en el cuarto tiro hubo un boom tanto para Hanna como para Elvira. En el caso de Elvira Öberg, el fallo fue precedido por un desastre con el rifle.
– Pero le he dedicado mucho tiempo al dique. Que lo haga tumbada está perfectamente bien, pero de pie debería ir un poco más. Debería haber repetido el cuarto disparo, pero falló, dice Hanna Öberg.
Tirar a la basura las posibilidades de medalla
Allí se esfumó la posibilidad de ambos suecos de conseguir una medalla.
– Fue el puntal el que se hundió un poco. No tuve tiempo de comprobar si se trataba de un clic, afirma Björn Ferry, experto de SVT.
Al final Hanna Öberg acabó octava y Elvira Öberg novena.
– Ésta sigue siendo una buena posición inicial para el inicio de la caza. Será cada vez mejor para mí cuantas más carreras pueda hacer.
La francesa Julia Simon ganó por delante de su compañera Justine Braisaz-Bouchet. El tercero fue Lou Jeanmonnot.
Fue un desastre para Elvira el tiroteo de pie. Donde también falló el cuarto tiro.
– Empiezo de buena manera, el rifle hace clic y luego tengo que apretar el resorte y luego hay que empezar de nuevo. Luego me salgo del ritmo y luego fallo, dice Elvira a Expresen sobre la situación que la desequilibró.
