La masacre en la compañía naviera de Glyfada, cuyo autor fue el egipcio de 76 años que mató a tres personas y luego se quitó la vida, se está convirtiendo en un caso de suspense.
La policía está tratando de averiguar qué llevó al confiable «Marte» de la familia naviera Karnesis a convertirse en un asesino a sangre fría y si hay otra persona involucrada en el caso.
Giros y nuevas preguntas
Los nuevos hechos que han salido a la luz pública y el anuncio de la naviera European Product Carriers sobre el autor vienen a echar por tierra muchas de las especulaciones que se venían haciendo desde ayer sobre el motivo del brutal triple asesinato.
En particular, el anuncio de la compañía naviera sobre el perpetrador cambió los hechos y generó aún más preguntas sobre lo que finalmente quería el hombre de 76 años.
En principio, la propia empresa confirma que hace aproximadamente un año, el 31 de marzo de 2023, el hombre de 76 años fue despedido y recibió una indemnización de 74.862 euros.
Sin embargo, como se especifica, desde entonces «este hombre no empleó ni a nuestra empresa ni a Antonis Vlassakis, Despina Karnesi y Maria Karnesi y hasta donde sabemos, prestó sus servicios como cuidador en la propiedad de otro miembro de la familia Karnesi en Petalios, con quien los asesinados Petalios y Despina Karnesi no tenían ninguna relación».
Este informe confirma la información de que, tras su despido, el hombre de 76 años no había quedado desempleado desde que Spyros Karnesis lo contrató.
No tuvo ningún problema económico
Al mismo tiempo, en su anuncio, la empresa niega esencialmente que el hombre de 76 años haya tenido un problema financiero o que estuviera pidiendo dinero, señalando que «como bien sabemos, no tenía necesidad económica asesino porque tenía cuentas bancarias con reservas de efectivo particularmente grandes».
El otro tema importante que se está aclarando es el de la casa donde vivía el hombre de 76 años y que supuestamente le hizo perder los estribos cuando le pidieron que saliera de ella.
La casa y el desalojo
La naviera deja claro que el apartamento en cuestión en la calle Tsitsani, en el campo de golf de Glyfada, pertenece a Spyros Karnesis, por lo que ni María ni Despina Karnesis pudieron pedirle que lo abandonara.
Sin embargo, según fuentes policiales y declaraciones de empleados que se encontraban frente al perpetrador, éste gritaba que venía a aclarar el caso porque lo estaban echando de la casa en busca de María Karnesi a quien mató.
La llamada telefónica amenazante
Al mismo tiempo, según dijo a MEGA Giorgos Kaliakmanis, presidente del Sindicato de Empleados de Policía de SE Attica, «hay testimonios que dicen que en los días anteriores alguien lo llamó y le dijo que si no te vas la casa te quemaré como a un ratón». Él mismo se lo ha contado a gente de la empresa y lo han grabado. La otra cosa que se desprende del testimonio es que no quería matar a nadie más que a María Karnesi».
Todo lo anterior crea condiciones de misterio sobre quién quería finalmente desalojar al hombre de 76 años de la casa que la familia Karnesi le había concedido durante décadas.
Según la información, la policía va a solicitar la retirada de la privacidad del teléfono y al mismo tiempo intentará comprobar si el hombre de 76 años tuvo una reunión y con quién antes de ir a la empresa y empezar a disparar.
Depósitos
La policía espera con especial interés el testimonio de Despina Karnesis, que perdió a su hermana y a su marido a causa del asesinato del perpetrador.
Debido al shock que ha sufrido aún no ha hablado con la policía, lo que se espera que suceda después de los funerales de sus seres queridos. La policía está esperando escuchar cuál es su versión e interpretación del motivo del atacante.
Al mismo tiempo, también se espera que el hermano de la familia, Spyros Karnesis, testifique y diga lo que piensa sobre su cuidador de confianza, Aris.
El dinero
Sumado a todo lo anterior, nuevas evidencias reveladas por MEGA muestran que el hombre de 76 años no solo tenía el rol de cuidador y no era un simple empleado.
Según reveló Vassilis Lambropoulos, el hombre de 76 años tenía cuentas en dos bancos de Suiza y Grecia a través de las cuales se transfirieron 2 millones de euros.
Al mismo tiempo, parece ser miembro de la junta directiva de al menos dos compañías navieras de la familia Karnesi.
Se espera que todo esto quede bajo el microscopio de las investigaciones policiales para esclarecer el papel de Adel Aristidis El Bouray en el caso.
En este contexto, cobra especial importancia la referencia al anuncio de la naviera, que señala que «cómo y por qué el asesino decidió llevar a cabo este acto criminal no lo conocemos y está siendo investigado».
