Los osos polares, símbolos icónicos del Ártico y más allá, son tan esquivos como majestuosos. Pero comprender cómo les está yendo es de suma importancia para los científicos. Estos superdepredadores sirven como indicador de la salud de muchas otras especies y de los ecosistemas de los océanos de la región. En otras palabras, si los osos polares prosperan, podemos inferir que otros animales salvajes en su hábitat también son saludables.
Los métodos convencionales para recolectar muestras de ADN de estos osos para aprender más sobre su estado son ineficientes y costosos. Afortunadamente, hemos desarrollado una nueva y emocionante forma de recopilar esta información crítica que solo requiere las huellas que los osos polares dejan en la nieve.
En un estudio histórico publicado en Fronteras en las ciencias de la conservación, WWF y sus colaboradores han presentado un método innovador para extraer ADN de las huellas de nieve de tres esquivos carnívoros, incluidos los osos polares. La nueva técnica implica recuperar trazas de ADN ambiental, conocido como ADNe, desprendido de las almohadillas de las patas de estos animales en la nieve, lo que permite la identificación de animales individuales.
El trabajo de WWF en el Ártico se centra en proteger y restaurar los ecosistemas de los que dependen la vida silvestre y la gente de la región.
