Debería haber sido una historia de éxito para Israel. El jueves por la mañana, a las cuatro de la tarde, hora local, un convoy con 30 camiones cruzó el paso fronterizo de Kerem Shalom para transportar ayuda humanitaria urgente al norte de Gaza traer. Según el ejército israelí, se trata del mayor envío hasta la fecha para el norte, afectado por el hambre y la falta de agua potable. No se puede verificar de forma independiente si esto es cierto. Una cosa está clara: la operación salió mal. En lugar de encontrar ayuda, hasta 100 palestinos murieron.