Sólo Oliver Bearman, de 18 años, tuvo una oportunidad inesperada. Tras los problemas de salud de Carlos Sainz, se convertirá en el piloto más joven en participar en un Gran Premio de F1 con un Ferrari.
No es habitual que Ferrari meta a un adolescente en su coche para una carrera de F1. Al fin y al cabo, hasta ahora sólo ha ocurrido una vez, en el Gran Premio de Italia de 1961, cuando Ricardo Rodríguez, de 19 años, estaba sentado en el coche rojo del equipo italiano.
Oliver Bearman, cuyo dorsal 38 debutará mañana en la F1, es incluso más joven que el citado mexicano, pues dentro de dos meses celebrará su cumpleaños número 19.
El sustituto de Carlos Sainz, que quedó descartado del programa del GP de Arabia Saudita por problemas de apéndice, es uno de los mayores talentos júnior de la actualidad.
Bearman participa en las carreras de fórmula desde la temporada 2020. Ya un año después, el nativo de Chelmsford se proclamó campeón de Italia y Alemania en la serie F4.
El año pasado, Bearman brilló como novato en el muy disputado campeonato de F3, donde también derrotó a Roman Staňko y obtuvo el tercer puesto en la general. El año pasado debutó en la Fórmula 2, donde ganó cuatro carreras y acabó sexto en la clasificación final.
Gracias a resultados anteriores, el miembro de la academia junior de Ferrari, que participó en dos sesiones de entrenamientos libres con el equipo Haas en 2023 en el marco del gran premio, no tuvo problemas para obtener la llamada súper licencia necesaria para empezar en la F1.
Antes de la temporada de F2 de este año, Bearman era visto como uno de los principales aspirantes al título. Sin embargo, el ataque a la victoria en el campeonato será muy difícil para el británico, ya que no anotó puntos al comienzo de la temporada en Bahréin y ahora tendrá que perderse al menos dos carreras puntuables en Arabia Saudita debido a a su compromiso en la F1.
