El hermano de Jakub Prachař también empezó a cocinar. En los genes no se orina, se ríe Bouček.

Una mesa con refrescos es inherente a la competición popular dirigida por los capitanes Jakub Prachar y Vojta Kotek. Aunque esta vez hubo una batalla intergeneracional, ya antes se demostró que los genes – en palabras de Libor Bouček – no pueden orinar. Junto con Prachar, su hermano menor también probó las delicias ofrecidas.

En el popular programa Amamos la República Checa los concursantes se alternan, pero los capitanes siguen siendo los mismos. Vojta Kotek y Jakub Prachař luchan regularmente por todos los puntos posibles y es comprensible que ambos quieran ganar. Sin embargo, el segundo nombrado y capitán del equipo rojo tenía su propia competencia con su hermano menor František en la mesa de refrigerios, concretamente por la mayor cantidad de palillos recolectados.

“Algunos dicen que esta es en realidad la parte más arriesgada de nuestro programa. Creo que tienen razón en que es lo más arriesgado, teniendo en cuenta lo que hay para comer. En cuanto al recorrido gastronómico, hemos empeorado un poco respecto a la temporada anterior, pero hemos mejorado los palillos», se ríe Libor Bouček en el programa que se puede ver todos los viernes a partir de las 22:00 horas en Prima.

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«Pero sabía que sería peor, por eso pasé hambre durante un tiempo», comentó Jakub Prachař. «Y de repente te gusta», observó el moderador. «Lo sabes, sí. Sobre todo quiero que la gente vuelva a escribir que no tengo hambre, que aquí es gratis… es gratis y hoy como el doble de lo habitual», se refirió uno de los capitanes a una carta que recibió recientemente Bouček.

Hermanos, como deben ser.

En ese momento también František Prachař estaba cargando y no pasó desapercibido para el moderador. «Y aquí tenemos una prueba más de que no se orinan simplemente los genes, porque inmediatamente se consume más», dice divertido. «Al final, mi hermano y yo contaremos quién tiene más palillos vacíos», sugirió Prachař, una competición dentro de una competición. «Sí», asintió František con entusiasmo.

«El único padre se resiste», observó Bouček. Tomé un poco de vino», señaló David Prachař a la copa, que al momento levantó para chocar con Lucía Zedníčková. «Papá no come, sólo bebe», añadió divertido Jakub Prachař, que siguió disfrutando junto con su hermano menor de las delicias de las bandejas.

Escuche la queja de los ancianos, según la cual el Duster no comido no sabe cómo comportarse:

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