Ruta inspirada en la «Mística do Arado» dejó propuestas para celebrar la Semana Santa
Lisboa, 22 de marzo de 2024 (Ecclesia) – El padre Adelino Ascenso, superior general de los Misioneros de la Buena Nueva, dijo a la Agencia que la fragilidad de Cristo, que sufre, muestra una “compasión materna” con toda la humanidad.
“Cristo frágil, Cristo compañero, como frágil y sufriente, camina con nosotros en nuestra fragilidad, en nuestras caídas, en nuestro sufrimiento”, dijo el sacerdote, en el sexto y último encuentro del camino cuaresmal, inspirado por su trabajo ‘El misticismo del arado’.
El autor señala la necesidad de “reconstrucción” y “deconstrucción de imágenes estereotipadas” de Jesús, que se presenta, en Semana Santa, como un “Cristo frágil”.
“La Cuaresma es un símbolo de nuestra vida de peregrinos y la imagen de Cristo es algo que hay que reconstruir en nuestra vida, para que se haga más cercana”, observa.
Es necesario que Cristo sea frágil, sufriente, el Cristo que entra en nuestro propio sufrimiento. Ese Cristo que comprende nuestro sufrimiento, precisamente porque sufrió, porque pasó por ese sufrimiento”.
El padre Adelino Ascenso subraya que la resurrección de Jesús lo acerca “más cerca” de la humanidad, invitándonos a “encontrarnos con los pobres, los desprotegidos, los abandonados” para “entrar en perfecta comunión con el mismo Cristo resucitado”.
“En eso está la salvación, en entrar en la verdadera comunión con Cristo resucitado”, añade.
La conversación abarca un episodio ocurrido en la selva amazónica, en el estado brasileño de Mato Grosso, donde el sacerdote y cuatro personas navegaban en una vieja canoa, todos “en acción”.
“No podemos simplemente luchar por nuestra propia salvación”, destaca.
El superior general de los Misioneros de la Buena Nueva afirma que “la Pascua apunta más allá”.
“La Pascua es también una etapa del camino, de nuestro camino, como punto focal: punto de llegada y punto de partida. Es como ese pozo en el desierto, donde bebemos y que nos anima a seguir viajando”, subraya.
La conversación, publicada semanalmente en los canales de redes sociales de la Agencia ECCLESIA, concluye con una recomendación para preparar la Pascua de 2024: “La paz es algo que necesitamos. Lo que está sucediendo en el mundo es terrible en términos de falta de paz”.
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