El año pasado, Atos registró unas pérdidas de nada menos que 3.400 millones de euros sobre una facturación de 10.700 millones de euros, una situación casi sin precedentes en el mundo de los servicios de TI. La empresa que cotiza en bolsa está trabajando intensamente en un plan de rescate.
En cuanto al volumen de negocios, el malestar no es tan grave: el volumen de negocios cayó más de un 5%, hasta los 10.700 millones de euros. La pérdida de facturación se vio limitada en parte gracias a Eviden, que creció un 2,9%. Atos también logró aumentar su margen operativo hasta el 4,4%.
Los problemas se producen principalmente en el balance. Las pérdidas se debieron en gran medida a una amortización de más de 2.500 millones de euros. Atos también está luchando con una deuda altísima (ahora 2.200 millones de euros), lo que significa que el grupo tiene que gastar mucho dinero para pagarla.
Para cambiar el rumbo, Atos ha tomado una serie de medidas, incluido un proceso de reorganización. Se están eliminando miles de puestos de trabajo en todo el mundo. Y eso cuesta mucho dinero a corto plazo: el año pasado salieron de las arcas cientos de millones para gastos de reorganización.
Para fortalecer la posición financiera, el directorio acordó el año pasado la venta de unidades de negocios. Sin embargo, dos transacciones importantes fracasaron. En primer lugar, la venta de Tech Foundations al multimillonario checo Kretinsky fracasó y, a principios de este mes, Airbus indicó que ya no está interesado en la división Big Data & Security de Eviden.
Al comentar las cifras, el director general Paul Saleh dijo que Atos espera ahora una recapitalización en julio. La empresa está en conversaciones con sus acreedores al respecto.
Atos no tiene mucho espacio para moverse. La montaña de deuda cuelga como una piedra de molino alrededor del cuello del ingeniero informático. Entre 2024 y 2029, la empresa afrontará una serie de deudas que vencen por valor de 4.800 millones de euros.
Los países bajos
La situación de la empresa francesa es seguida de cerca por los principales clientes de los Países Bajos. Atos ha sido tradicionalmente un actor importante en el mercado holandés, tanto en consultoría como en tecnología y servicios gestionados. Por ejemplo, Atos trabaja en grandes proyectos de TI para el Ministerio de Defensa y el gobierno central.
El Banco de la Seguridad Social ha subcontratado el AOW y el Child Benefit a Atos, por lo que la empresa se hace responsable del pago financiero a 350.000 holandeses que reciben cuidados de larga duración.
Atos ha informado a los medios holandeses que sus actividades comerciales en nuestro país gozan de buena salud. Por lo tanto, el servicio a los clientes no está en riesgo, según un portavoz.
Francia
El gobierno francés también sigue con recelo los problemas de Atos. El ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, dijo en una entrevista que Atos es una empresa crucial para la economía francesa y que apoyará al grupo. El gobierno también está estudiando opciones para nacionalizar Atos, tal como se hizo con los bancos durante la crisis financiera.
No hace mucho, Atos era el orgullo de los ingenieros informáticos franceses. La quiebra financiera de la empresa ha provocado el colapso de su valor de mercado. Ayer la acción cerró a 1,60 euros por acción, mientras que hace tres años cotizaba a más de 70 euros.
