La historia entre Lazio y Luis Alberto se enriquece con un nuevo capítulo. Una nueva ruptura entre el club biancoceleste y el español que provocó una respuesta clara del presidente Lotito tras las sorpresivas declaraciones del centrocampista sobre su futuro. Tensión en Formello con el jugador arriesgándose a una postura dura por parte del club cansado de su constante descontento.
El impactante anuncio
“Ciertamente no estaré en el proyecto de la Lazio el año que viene. Ya le he pedido al club que me libere con el contrato. Ha llegado el momento de dar un paso al costado», anunció Luis Alberto en el post Lazio-Salernitana. Palabras sorpresa que conmocionaron a todo el entorno de la Lazio, acostumbrado al descontento del centrocampista, pero que nunca había llegado a tales alturas.
Luis Alberto pide la rescisión
Luis Alberto, que en octubre firmó una prórroga hasta 2027 por 4 millones de euros netos al año (8 millones brutos y el jugador mejor pagado de la plantilla tras Immobile, ndr.), ha pedido la rescisión. Como reveló el director deportivo Fabiani, el jugador había pedido ser vendido el próximo verano tras la llegada de Tudor, pero recibió un «ya veremos» del club. El directivo precisó: “Los contratos se hacen para respetar, nadie firmó la resolución”. ¿Pero qué hay detrás de este nuevo dolor de estómago de Luis Alberto? Por lo que se filtra por Formello, el jugador contaría con una rica oferta (10 millones de euros netos por temporada) de un club árabe. Este sería el motivo que habría empujado a la promoción de 1992 a romper con el club biancoceleste.
¿En qué está en riesgo Luis Alberto?
La posición de Lotito es clara. “¿Luis Alberto? Probablemente quiera irse gratis. Pero no, tiene contrato por cuatro años, es socio. Él lleva el equipo», tronó el número 1 de la Lazio. Con la rescisión, la Lazio se ahorraría aproximadamente 30 millones de euros, pero el presidente de la Lazio no parece dispuesto a perseguir este equipo. En primer lugar, la rescisión de uno de sus mejores jugadores supondría un daño a la imagen del club, pero también a nivel económico, teniendo en cuenta que la Lazio cotiza en bolsa. Así, el duro puño de Lotito está dispuesto a traducirse en un banquillo indefinido (si no en tribuna) para Luis Alberto hasta que se produzca un cambio de actitud del español que ha enfurecido al presidente biancocelesti.
