El senador Chico Rodrigues (PSB-RR) afirmó en un discurso este miércoles (17) que la aprobación de la PEC sobre drogas (PEC 45/2023) en el Senado consiste en un desenlace histórico encabezado por el presidente de la Cámara, Rodrigo Pacheco, en defensa de las prerrogativas legislativas del Congreso Nacional. El parlamentario destacó que la propuesta apacigua el tema al explicar que la tenencia y posesión de cualquier cantidad de drogas consideradas ilícitas es un delito, dejando al Poder Judicial definir, de acuerdo al conjunto de pruebas de cada caso, la clasificación del tenedor de drogas. . como distribuidor o usuario:
— La PEC, en línea con lo que ya prevé la Ley Antidrogas, constitucionaliza el derecho del usuario a una pena alternativa a la prisión y al tratamiento contra la dependencia química. Por lo tanto, el argumento de que la propuesta criminaliza a los consumidores de drogas y que su aprobación resultará en que los drogadictos sean tratados como criminales es una falacia. A este adicto, una vez identificado por el juez como consumidor, con base en la cantidad de drogas incautadas y demás elementos de prueba que obran en el expediente, se le garantizará el derecho a cumplir penas alternativas a la prisión, con amonestación, prestación de servicios a la comunidad y asistencia a cursos educativos.
Rodrigues destacó que la propuesta fue presentada el año pasado, mientras el Supremo Tribunal Federal (STF) realizaba el juicio sobre la despenalización de la posesión de marihuana para uso personal. Los ministros analizan la constitucionalidad del artículo 28 de la Ley Antidrogas, que considera delito «adquirir, almacenar, transportar o cultivar estupefacientes para consumo personal». La puntuación actual es de 5 a 3 a favor de la despenalización. El senador sostuvo que la Ley Antidrogas es resultado de un largo debate en el Senado, que cuenta con representantes elegidos por el pueblo:
— La última encuesta de Datafolha muestra que el 60% de la población está en contra de la despenalización del consumo recreativo de marihuana. Por tanto, más que una cuestión de armonía entre las Potencias, es una cuestión de legitimidad. Cualquier decisión del STF no puede redefinir la Ley Antidrogas. Sobre todo porque, si los ministros del STF están analizando la constitucionalidad de la ley, nuestra Constitución es clara al decir que no hay delito ni pena sin una ley previa que lo defina. La Constitución también otorga a la Cámara y al Senado la prerrogativa de legislar en materia penal. El STF es el guardián de la Constitución y, por tanto, debe garantizar la separación entre los Poderes, que es una cláusula inmutable.
Agência Senado (Reproducción autorizada previa cita de Agência Senado)
