El defensa lleva un tiempo luchando por mantenerse en forma, desde que juega en el Bayern de Múnich.
La compra de Niklas sule en el verano de 2022 fue calificado como un gran golpe para el Borussia Dortmund. Su contrato con el Bayern estaba expirando y, en lugar de renovarlo, decidió unirse a sus rivales en forma gratuita. Dos años después, el físico de Süle preocupa a pocos días de la final de la Liga de Campeones contra el Real Madrid. Con 1,95 m de altura, el problema viene de lejos. Ya durante su etapa en el Bayern, el médico Müller-Wohlfahrt le había advertido de su exceso de peso -había superado la barrera de los 100 kilos- y de los problemas que podría ocasionar en el futuro. De hecho, ya sufrió dos lesiones cruzadas en 2014 y 2019.
El sobrepeso de Süle se ha convertido en un tema recurrente esta temporada. Según ‘Bild’, Sebastian Kehl le dijo a Süle diciembre que se pusiera en forma. El exjugador del Bayern prometió mejorar e incluso contrató a un chef personal. «Se necesita tiempo para internalizar los problemas, pero él está dispuesto a trabajar en ellos. Confío en él», dijo Kehl. Sin embargo, los resultados no han llegado y de hecho en las últimas semanas la situación parece incluso haber empeorado.
