Nuevo entrenador, viejos resultados. En el partido de debut de Ran Ben Shimon con la selección nacional, Israel fue derrotado por Hungría por 3:0 en Debrecen. Los anfitriones, que comenzarán su campaña en el Campeonato de Europa exactamente en una semana, comenzaron con una alineación sólida y parecen listos para la Eurocopa, aunque el oponente que los enfrentó esta noche (sábado) no fue una prueba lo suficientemente seria.
Desde el principio era evidente que el partido amistoso entre ambos equipos no sería muy amistoso. Los húngaros demostraron superioridad en todos los aspectos y atacaron en oleadas la portería de Omri Glazer, principalmente por la banda derecha. La primera oportunidad llegó ya en el minuto cinco, cuando el centrocampista del Liverpool Dominik Soboslai recogió un balón preciso en el área y encontró solo a Barnabas Varga, pero el disparo del delantero pegó en el travesaño. Pasaron cinco minutos y esta vez el control absoluto de los locales se tradujo en ventaja de gol. La inexperta defensa de Israel no pudo hacer frente a los balones altos de los jugadores húngaros y Roland Slay aprovechó esto para acercarse por poco al 0-1.
Los húngaros continuaron ejerciendo una fuerte presión sobre la portería de Glazer y en el minuto 18 lograron duplicar la ventaja tras otra falta de coordinación en la defensa de Israel. Bandgoz Bola irrumpió por la banda derecha, lanzó un centro preciso y dejó a Varga para anotar el 0:2 en la portería abierta. Tres minutos después, el colapso de Israel alcanzó su punto máximo. Una vez más un ataque por la banda derecha, cuando esta vez fue Salai quien subió al área y encontró el cabezazo de Varga, quien sometió a Glazer y completó un doblete, 0:3 para Hungría en el minuto 21.
Para estimular a sus jugadores, Ben Shimon hizo un triple cambio al introducir a Ramzi Spouri, Roy Gordana e Idan Nahmias en lugar de Aden Shamir, Yoav Hofmeister y Ofri Arad en el minuto 29. Las sustituciones del técnico y un cambio de formación consiguieron frenar el ataque húngaro y el ritmo del partido se calmó hasta el descanso.
En la segunda parte, los jugadores israelíes tomaron el control del ritmo y comenzaron a amenazar la portería de Petar Golashi, principalmente con tiros desde fuera del área, que el portero húngaro atajó con facilidad. A pesar del control israelí en la segunda mitad del partido, las situaciones peligrosas las alcanzaron los locales, que aprovecharon la delgadez de la defensa y lanzaron rápidos ataques aéreos. A cinco minutos del final estuvieron incluso cerca de lograr el cuarto gol del partido, pero el disparo de Zaslot Nagy se estrelló en el larguero y el resultado siguió siendo el mismo.
