Alemania ya mete miedo en la Eurocopa y Han sido muchos de los ingredientes que han ‘provocado’ que el funcionamiento de los de Julian Nagelsmann haya sido perfecto en su debut, contra Escocia. Firmaron una goleada escandalosa en la que tanto el rendimiento colectivo como individual fue impecable. Más allá del error de coberturas en el descuento, no hubo ‘pero’ ni asterisco para un debut que ‘puso’ de lleno, al menos hasta que acabó la primera jornada de la fase de grupos, a los germanos como uno de los grandes favoritos al título.
Uno de los grandes proagonistas sobre el terreno de juego ha sido Ílkay Gündogan, quien Se vistió como el cerebro del equipo y firmó una dupla impecable con Toni Kroos en la medular. Ellos eran los encargados de llevar los hilos del partido y que jugaban a lo que ellos querían. Le provocaron ventajas, ofrecieron soluciones y leyeron los espacios a su gusto. Fue un recital de ambos.
En el caso del centrocampista del FC Barcelona, Ha vivido de ‘todos’ en Múnich y fue clave en el segundo gol de los alemanes. Kroos le encontró entre líneas para que mandara un pase en profundidad a Kai Havertz que se encerró en el área para ‘darle’ el gol a Jamal Musiala que fusiló a Angus Gunn sin contemplaciones.
Gündogan sembró el miedo en Alemania
Gündogan volvió a aparecer al borde del descanso para intentar rematar un balón en el área. Le ‘taparon’ el disparo y, en el rechace, volvió a insistir y Ryan Porteus cometió una entrada dura, con una plancha, que dejó en duda la participación del centrocampista en el resto del partido. Quedó muy adolorido y estuvo presente en el césped durante varios minutos, hasta que se confirmó el penalti a favor de Alemania. Havertz lo transformó sin problemas.
Las alarmas se encendieron a los pocos minutos, porque el golpe fue durísimo y Gündogan dio muestras de dolor, pero pudo continuar y disputó los noventa minutos. ‘Apareció’ de improviso en el área para buscar un remate en la segunda parte que acabó con un rechace y disparo potentísimo de Füllkrug a la escuadra para poner la cuarta diana de la noche. Fue un recital de Alemania… Y de su capitán.
