Camila Cabello llegó a Portugal para actuar el último día del Rock in Rio Lisboa en un momento importante de su carrera, también un tanto ingrato para sus fans, que, según sus propias palabras, habrán venido de varios lugares para verla. Después de un tiempo alejada de los escenarios –de giras, según ella, han pasado 9 años–, tiene un nuevo disco que defender y, en consecuencia, un nuevo espectáculo que presentar. Lo que el escenario Mundo acogió esta noche… y que el cantante no dejó que los medios le tomaran fotos -, nos pareció una muestra aproximada de la vida que podría tener “C,XOXO” en la carretera, si está bien trabajado y limado. Con referencias demasiado obvias a shows de otras estrellas del pop (¡hola, Rosalía!), Cabello estuvo una hora y cuarto intentando darle patadas, entre maniobras en bicicleta, bailes sensuales (había incluso una barra en el escenario) y una ‘improvisada’. ‘ fiesta con los bailarines, donde no faltaron las tartas de crema y zumos de una reconocida marca nacional.
El caos de Camila Cabello en el Rock in Rio Lisboa: pole dance, festín de tartas de natillas y una estampida claramente visible
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