Busque tratamiento en los lugares más sucios.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la resistencia a los antimicrobianos es una de las amenazas urgentes a la salud pública que enfrenta la humanidad. Los investigadores estiman que las bacterias resistentes a los medicamentos causaron más de un millón de muertes en 2019, lo que convierte a la resistencia a los antimicrobianos en la principal causa de muerte en todo el mundo.

Imagen que simula el proceso de ataque de bacterias fagas.

La lucha por la igualdad en la medicina

Los investigadores creen que la terapia con fagos es una de las pocas soluciones viables para la resistencia a los antimicrobianos. Mucha evidencia que se remonta a la era soviética, hoy en los Estados Unidos y Europa muestra que los bacteriófagos son seguros y eficaces en el tratamiento de infecciones que todos los tipos de antibióticos no pueden curar.

Además, una teoría es que los fagos que se encuentran en las mismas áreas donde se encuentran las bacterias que infectan son más potentes que los fagos que se encuentran en otras partes del mundo. Los fagos infectan bacterias uniéndose a uno o más receptores en la superficie celular, de manera muy similar a convertir una llave en una cerradura.

Una ventaja de este proceso es que los bacteriófagos matan sólo bacterias específicas y no bacterias sanas que ya están presentes en el cuerpo humano. Mientras tanto, los antibióticos pueden provocar efectos secundarios graves a largo plazo.

En ambientes como aguas residuales o ríos, las bacterias han evolucionado para escapar de los bacteriófagos. Por el contrario, los bacteriófagos también se han adaptado para aumentar su capacidad de infectar bacterias. Con el tiempo, los fagos se vuelven muy eficaces para matar cepas bacterianas locales. A partir de ahí, el cultivo de fagos ayuda a eliminar las bacterias resistentes a los antibióticos en los pacientes.

Sin embargo, esta terapia todavía presenta muchos puntos inexplorados. Básicamente, los fagos se multiplican dentro de las células bacterianas mientras matan las bacterias. Pero no está claro cuánto tiempo dura este proceso en el cuerpo humano. Con los antibióticos, los médicos conocen la dosis y cuánto tiempo tarda el medicamento en descomponerse en el cuerpo.

Además, se necesita una hoja de ruta clara para identificar, adquirir y producir fagos en masa para el tratamiento. No está claro si las normas actuales sobre seguridad y calidad de los medicamentos son suficientes para controlar la terapia con fagos, especialmente en los países en desarrollo donde aún no se ha desarrollado ningún medicamento.

Por último, no está claro durante cuánto tiempo son eficaces los fagos porque las bacterias pueden desarrollar resistencia a los fagos. Sin embargo, en general, dado el bajo costo y la experiencia técnica requerida para esta investigación, los investigadores pueden continuar buscando nuevos fagos a medida que las bacterias desarrollen resistencia.

Las aguas residuales, el agua contaminada y otros ambientes llenos de patógenos son una fuente inagotable para la evolución de nuevos fagos, a diferencia de los antibióticos, cuyo desarrollo requiere años y dinero. Los bacteriófagos se desarrollarán continuamente para destruir las bacterias dañinas para los humanos.

“La lucha entre fagos y bacterias será una lucha más igualada”esperaba Lillian Musila.

Actualizado: 29 de diciembre de 2022 GDTĐ

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