La televisión actual, en todas sus formas, parece vivir atrapada en un curioso vórtice espacio-temporal en el que nada es nuevo y al mismo tiempo todo lo es. Podría parecer que Abraham García lleva 10 años registrado en las microplayas de Honduras donde se desarrolla. Sobrevivientes y, si no fuera por lo mucho que ha crecido Carlo Constanzia, ese programa del corazón Viernescon su gráfica, su escenografía y algunos comentarios sobre la violencia machista de Ángel Cristo Jr., fue grabado un par de años antes de su publicación. salsa rosa. Este lunes por la tarde, el regreso del regreso de la Gran Premio En La 1 confirmó que era la misma vaquilla de siempre, pero con diferente collar. A primera hora de la mañana la cadena pública retransmitió una corrida de San Fermín con seis personas heridas, pero por la noche no había más animales en el plató. La sorpresa inicial del concurso fue que, esta vez, la novilla era Ramón García. El vasco, además de leyenda televisiva, lo es haciendo televisión.
El estreno de la segunda temporada del programa de verano prometía grandes novedades en la selección de pruebas a las que se someten los competidores. Por suerte no hubo muchos cambios: los sufridos habitantes de Almacelles (Lleida) y Bembibre (León) se estrellaron contra el suelo en una zona industrial de Fuenlabrada vestidos de ardillas y no sólo de bolos. Y un poco más. El programa funciona y bastó con actualizarlo para eliminar lo que sobraba.
Él Gran Premio regresa con la segunda temporada de su nueva era, que desde su regreso a las pantallas ha recogido cifras de audiencia sorprendentes y satisfactorias para La 1, con una media en el verano de 2023 del 19,4% de share y 1.689.000 espectadores. Con su regreso, uno de los programas que mejor define a España en los años noventa se vio obligado a respetar las reglas de la corrección política, con una decisión que, por otra parte, era necesaria e inevitable: renunciar a su comentado uso de vaquillas en plató. por lo tanto contrario a la actual Ley de Protección Animal. Los responsables del programa decidieron sustituirlo por un extraño peluche que, inexplicablemente, representa la versión vigorosa de las habituales novillas. Esta versión no sólo antropomórfica sino también sexualizada del animal parece más un guiño a algunas de las extrañas parafilias de la cultura japonesa que un homenaje al pasado de la competencia que llevó los festivales de los pueblos a la pantalla de la televisión pública.
El plantel de presentadores en esta nueva era también es más heterogéneo, con el presentador bilbaíno liderando el formato, acompañado por el hilandero Cristinini, cada vez más integrado en el formato desde la cabina del presentador, y el payaso Wilbur, que ofrece la comedia física de su vida, como animador y probador de juegos. Incluso los famosos padrinos, Leo Harlem y Lorena Castell, no dieron muchas pistas de que estábamos en 2024. Había bolos y patatas calientes. Y los competidores, vestidos como siempre con el amarillo del sol y el azul del mar, jugaban como niños en la playa. Ganaron los leoneses.
Es cierto que los espectadores podrán ver hasta 31 partidos diferentes esta temporada. Son casi el doble respecto a la temporada anterior. Algunas de estas nuevas pruebas están diseñadas para que los residentes mayores de las ciudades participantes también puedan participar en la competición. Y es así como el espacio de Europroducciones es más que nunca el programa Abuelo e Hijo, auténtica televisión blanca y familiar sin los eufemismos (o quizás sería mejor decir las falsedades) de las cadenas privadas.
planea el baile
Esta vez, Gran Premio Empezó a las 22.00 horas gracias a la contraprogramación de Mediaset, demasiado preocupada de que La 1 devolviera a Telecinco el tercer puesto del ranking mensual de rating, por detrás de la cadena pública y Antena 3. El grupo de comunicación ha decidido reubicar una de sus galas. Todas las estrellas sobrevivieronel titulado tierra de nadieque hasta el momento ha obtenido excelentes cifras de audiencia los martes por la noche, en plena comparación con el Gran Premio para oscurecer los datos de su primera. A cambio La 1 prefirió retirar el contenido del artículo acceso en horario de máxima audienciala serie diaria intermitente Cuatro estrellaspara que la carrera de Ramón García comience al mismo tiempo que la carrera de supervivencia de Jorge Javier Vázquez.
El 15,2% de share de la competición ayudó a La 1 a destacar este martes en su segmento retransmitido, con una media de 1.531.000 espectadores y el realidad de Telecinco está a la cabeza con 1.187.000 espectadores y un 16,5% compartirdividiendo sus datos en la primera parte de la noche, coincidiendo plenamente con la Gran Premiocontra Supervivientes All Stars express y una participación del 11,2%.
