El Papa Francisco «nunca tuvo la intención de ofender o expresarse en términos homofóbicos», afirmó el martes la oficina de prensa del Vaticano, después de que se supiera – el lunes – que en un encuentro con los obispos había afirmado que «ya había muchos ‘maricones’ ‘ en seminarios.

“El Papa Francisco conoce los artículos publicados recientemente sobre una conversación, a puerta cerrada, con los obispos de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), y como afirmó en varias ocasiones: ‘En la Iglesia hay lugar para todos, para todos ! Nadie es inútil, nadie sobra, hay sitio para todos. Tal como somos, todos nosotros’”, se lee en la nota del Vaticano.

Y añade: «El Papa nunca tuvo la intención de ofender o expresarse en términos homofóbicos, y pide disculpas a quien se haya sentido ofendido por el uso de un término denunciado por otras personas».

Los artículos de la prensa italiana citados anteriormente afirman que el Papa afirmó que «ya había muchos maricones (o maricones)», para defender la posición de no admitir a los homosexuales en los seminarios, durante una reunión a puertas cerradas en la asamblea de la Cei.

El Papa habría utilizado la palabra «frocciagine» -despectiva en italiano- durante el encuentro con los prelados el 20 de mayo. La información fue publicada hace un par de días en el sitio web Dagospia, que informa novedades exclusivas, pero ayer el Corriere della Sera y la Repubblica confirmaron el mandato con la presencia de algunos obispos.