Como anunciaron días atrás los ministros Patricia Bullrich (Seguridad) y Mariano Cúneo Libarona (Justicia), el Poder El Ejecutivo envió este lunes al Congreso el proyecto de ley para bajar la edad de 16 a 13 años la era de la imputabilidad. Este es el nuevo Régimen Penal Juvenil que ingresó a la Cámara de Diputados y será discutido luego del receso invernal.

La iniciativa lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y los ministros Bullrich y Cúneo Libarona. Consta de 52 artículos y Se suma a otros ocho proyectos ya presentado a la Cámara por La Libertad Avanza, por el PRO, por la UCR, por Hacemos Coalición Federal y hasta por Unión por la Patria.
En el primer artículo, un “régimen penal aplicable a los adolescentes, a partir de los 13 años de edad de edad hasta las cero horas del día en que cumplan 18 años, cuando sean acusados de un hecho tipificado como delito por el código penal o por las leyes penales especiales vigentes o eventualmente dictadas en el futuro. Según aclaró, se detectará la edad en el momento en que se cometió el delito.

El texto añade que “el propósito de Régimen de responsabilidad penal juvenil Se trata de incentivar al adolescente imputado a tener un sentido de responsabilidad jurídica por sus propios actos y a lograr su propia educación, resocialización e integración social».
Él El proyecto establece los principios rectores, derechos y garantías del nuevo Régimen “de conformidad con la Convención sobre los Derechos del Niño”; los derechos de las víctimas y los perjudicados; sanciones y medidas complementarias; las causas de terminación de la acción penal y de la pena; supervisión por parte de los órganos estatales competentes; las características de los centros de detención especializados y las medidas sanitarias, entre otras.
Como se indicó, el la pena de prisión puede ser sustituida por otras sanciones si el delito cometido por el adolescente conlleva una pena de 3 a 6 años de prisión y concurren una serie de circunstancias, como aquellas que no provocaron la muerte o «violencia física o psicológica grave» a la víctima, o si se trata de delitos culposos , entre otros.

En tales casos, en lugar de una pena de prisión, podría aplicarse una amonestación; la prohibición de contacto o acercamiento con la víctima, conducir vehículos, desplazarse a determinados lugares o salir del país; proporcionar servicios comunitarios; o monitoreo electrónico.
“La situación de los menores en conflicto con la ley penal es uno de los graves problemas que afecta hoy a la sociedad argentina y su abordaje requiere de una solución global que contenga no sólo la cuestión punitiva, sino también medidas estatales que acompañen posteriormente al adolescente, con el objetivo de obtener un futuro con inclusión social y trabajo, comprensión y arrepentimiento por las conductas punibles perpetradas”, sostiene el texto del Ejecutivo.
En este sentido lo subraya “Actualmente los delitos cometidos por adolescentes menores de 16 años quedan impunes” y «esta circunstancia genera una situación de injusticia, que es percibida tanto por las víctimas como por la sociedad en general», por ello «es imperativo que nuestro ordenamiento jurídico garantice que quienes cometen delitos son responsables de sus actos».
El Ejecutivo advierte que Argentina y Cuba son «los únicos países de la región» que mantienen la edad de imputabilidad en 16 años. En este sentido, cabe recordar que Chile, Colombia y Perú lo han fijado en 14 años; Guatemala, Nicaragua y Uruguay, en 13; Brasil y México, 12; y Granada y Trinidad y Tobago, en 7.
