2024-07-31 05:09:04
El presidente Daniel Noboa ha dejado en claro que “tiene los pantalones” durante casi nueve meses de administración. Especialmente cuando se trata del crimen organizado.
Si de algo le gusta alardear al presidente Daniel Noboa es de su valentía. Ya no sorprende oírle decir que son sus oponentes los que tienen miedo. El último episodio en el que intentó resaltar esa supuesta valentía ocurrió en Durán, el 17 de julio de 2024.
Noboa llegó a ese conflictivo cantón con más de 1.000 policías y soldados, tanques, chalecos antibalas y cascos, para enviar un mensaje más al crimen organizado: «Tomaremos a Durán en nuestras manos y lo devolveremos a sus verdaderos y únicos dueños: las Familias». Duraneño.
Imagen de referencia del Presidente Daniel NoboaImagen original de la Presidencia de la República
El Presidente ha comenzado a darle más espacio al argumento de la «mano dura» desde que pasó a la segunda vuelta. Ya el 26 de agosto de 2023 advirtió que “el hecho de que sea pacífico no significa que sea víctima de bullying”.
Una vez en Carondelet, el Presidente Noboa declaró, en sus propias palabras, que era «un enemigo terrible». Y reitera constantemente que está tomando decisiones difíciles para el futuro de Ecuador. Aunque hay sectores que no están de acuerdo con las medidas, porque ven otras opciones.
En cualquier caso, desde la jornada de violencia del 9 de enero de 2023 y la posterior declaración del conflicto armado interno, el Jefe de Estado ha dejado claro que «se acabaron los gobiernos tibios», tras lo que acentuó aún más su imagen de grosería.

Imagen de referencia del Presidente Daniel NoboaImagen original de la Presidencia de la República
También el 22 de enero el presidente se ofreció «como escudo» para la policía y los militares que luchan contra el crimen organizado. Dijo que los defendería de la infamia, de los propios criminales y de la corrupción.
Y, el 2 de abril, declaró que no estaba en el cargo para «hacerse el tonto» frente a la corrupción y el crimen, como había hecho antes otros gobernantes. Ese mismo mes insistió en que «nadie tuvo el valor de decir sus nombres ni su ubicación» y presentó una lista de objetivos militares.
En sus entrevistas con medios internacionales incluso se jactó de ser el primero en no ceder ante la presión de los grupos criminales y sus cómplices, en todos los niveles del Estado.
Y destaca que su trabajo consiste en tomar decisiones difíciles, como el asalto a la embajada de México en Quito, para capturar a Jorge Glas. El presidente Noboa explicó que si el exvicepresidente huyera, los ciudadanos lo verían como un líder débil. Y no podía permitírselo.

Imagen de referencia del Presidente Daniel NoboaImagen original de la Presidencia de la República
Por: PRIMICIAS
