Las autoridades españolas han desplegado la Unidad Militar de Emergencias (UME) en el archipiélago del Mediterráneo occidental para evaluar la situación y ayudar a las autoridades.
El 15 de agosto, una fuerte tormenta y fuertes lluvias azotaron las Islas Baleares españolas, provocando inundaciones generalizadas, muchas carreteras quedaron bloqueadas y vuelos cancelados.
La gran tormenta se produjo pocos días después de que la zona experimentara su cuarta ola de calor del verano.
Las autoridades españolas han desplegado la Unidad Militar de Emergencias (UME) en el archipiélago del Mediterráneo occidental para evaluar la situación y ayudar a las autoridades.
En la isla de Menorca, las autoridades evacuaron a 31 personas de una residencia de ancianos que corría peligro de derrumbarse debido a las continuas fuertes lluvias. También fue rescatada una familia de 5 miembros atrapados en un automóvil.
La gran tormenta también provocó perturbaciones en el tráfico, con alrededor de 70 vuelos cancelados. Las autoridades han prohibido todas las actividades al aire libre, cancelando así eventos y conciertos el 15 de agosto, día festivo en España.
En Mallorca, 10 personas fueron evacuadas de sus casas inundadas. Los bomberos también evacuaron a 29 pasajeros de un tren que tenía problemas por el mal tiempo.
Las autoridades instan a la población a evitar viajes innecesarios y advierten de los riesgos provocados por el mal tiempo.
