2024-08-18 03:30:12
Observador político-militar del grupo Resistencia a la Información Alejandro Kovalenko Expresó su opinión sobre la situación actual en la región de Kursk, donde se desarrollan hostilidades activas.
Según él, el mando ruso encontró serias dificultades al intentar contener el avance de las Fuerzas de Defensa de Ucrania en la región. Para fortalecer la posición, el comando se ve obligado a retirar unidades individuales de otras direcciones y transferirlas a la región de Kursk.
Sin embargo, como señala Kovalenko, no estamos hablando de un redespliegue masivo de grandes formaciones, sino sólo de unidades pequeñas, como batallones o regimientos incompletos. Esto se hace para no debilitar otros frentes, pero también para no dejar la dirección de Kursk sin refuerzos.
Antes del inicio de la ofensiva ucraniana, el grupo Kursk contaba con unos 10 mil soldados, pero en los primeros días de las hostilidades se perdió una parte importante de estas fuerzas. Alrededor de 2.000 soldados rusos fueron capturados y aún se desconocen los datos exactos sobre las bajas.
Además, Kovalenko señala que el Grupo Kursk tenía una grave escasez de equipamiento: más del 70% del equipamiento estándar no estaba disponible. Esto redujo significativamente la efectividad de combate de las unidades, lo que fue una de las razones de sus fracasos en la defensa de la región.
Para reforzar el grupo Kursk, en las últimas semanas el mando ruso también ha desplegado alrededor de 6.000 personas, y otras 4.000 están en proceso de entrega. Sin embargo, de estos 15 mil militares, según el experto, alrededor de 8 mil son unidades mal preparadas para el combate, compuestas principalmente por reclutas. Esto crea serios problemas para el mando ruso, ya que una parte importante de las tropas no está preparada para participar plenamente en las hostilidades.
Comparando la situación en la región de Kursk con la operación de Jarkov, Kovalenko aporta cifras interesantes. Durante la ofensiva en la región de Jarkov en mayo, el grupo Belgorod, que inicialmente contaba con unos 35 mil soldados, se reforzó a 55 mil. Sin embargo, a pesar de la importante ventaja numérica, las tropas rusas lograron conquistar sólo 184 kilómetros cuadrados de territorio en tres meses. Esto pone de relieve lo difíciles y costosos que eran incluso los pequeños avances.
En el contexto de la región de Kursk surge la pregunta: ¿cuántos recursos necesitará Rusia no sólo para detener el avance de las tropas ucranianas, sino también para recuperar el control del territorio, que actualmente asciende a más de 1.100 kilómetros cuadrados?
Kovalenko señala que para bloquear el avance de las Fuerzas de Defensa de Ucrania, las tropas rusas necesitarán entre 30 y 50 mil personas. Sin embargo, esto sólo sirve para estabilizar el frente. La contraofensiva en sí requerirá recursos aún mayores, lo que coloca ante el mando ruso la tarea de movilizar y reagrupar estas fuerzas en el menor tiempo posible.
Teniendo en cuenta todos estos factores, el experto se muestra escéptico sobre las perspectivas de Rusia de recuperar el control de la región de Kursk en los próximos meses. Según él, hasta finales de año Sudzha podrá celebrar el Año Nuevo según la hora ucraniana y con las felicitaciones del Presidente de Ucrania.
Anteriormente, Kursor escribió sobre cómo las Fuerzas Armadas de Ucrania lograron una sorpresa operativa en la región de Kursk.
La segunda semana de la ofensiva ucraniana en la región de Kursk trajo importantes éxitos, incluida la captura de la ciudad de Sudzha y otros asentamientos.
