Dos personas de cada cien Pacientes con migraña crónica en todo el mundo. Es lógico que los afectados intenten buscar soluciones a su sufrimiento cambiando algunos hábitos cotidianos. Sin embargo, hay que ser cautelosos, porque circulan muchos mitos en torno a supuestos remedios que muchas veces no están respaldados por la ciencia.
Síntomas que amargan la vida
La migraña crónica se define como un dolor de cabeza primario (dolor de cabeza no causado por otra enfermedad subyacente) con algunas peculiaridades. Debe durar más de tres meses con 15 o más días de dolor de cabeza cada mes. De estos episodios, al menos 8 deben tener características de migraña y cumplir ciertos criterios:
- Dolor punzante (que suele afectar a un lado de la cabeza).
- Las náuseas y los vómitos acompañan al dolor.
- Sensibilidad a la luz y al sonido.
- Fatiga y dificultad para concentrarse.
Como puedes imaginar, estos síntomas impactan tu vida personal, productividad laboral, tiempo libre y bienestar psicológico. ¿Qué pueden hacer los afectados? Veremos entonces qué hay de cierto en las creencias populares más arraigadas.
Mito 1: Cuando tengo migraña, debo descansar
Se cree que el ejercicio puede desencadenar un ataque de migraña o empeorarlo si lo padecemos. Sin embargo, varios estudios han demostrado que la actividad física reduce el número, la intensidad y la duración de los episodios.
Lo mejor es combinar ejercicio aeróbico (como nadar, caminar o correr) con ejercicios de fuerza y seguir las siguientes precauciones:
- Hidrátate adecuadamente. Aunque se necesita más investigaciónSe ha observado una asociación entre una hidratación insuficiente y la aparición de exacerbaciones de migraña.
- Evite hacer ejercicio en temperaturas extremas. Esto podría aumentar la deshidratación y poner al organismo en un estado de alarma que desencadene una nueva epidemia.
- No te excedas. Cada persona debe identificar los límites de tiempo e intensidad a partir de los cuales aparecen sus síntomas para no sobrepasarlos.
Mito 2: Algunas dietas “milagrosas” hacen desaparecer las migrañas
Algunas dietas han sido ampliamente publicitadas como antídotos eficaces para la migraña sin ninguna justificación científica que lo respalde. Es el caso de la dieta cetogénica (o keto), rica en grasas y baja en hidratos de carbono, y los menús bajos en sodio.
Lo que se ha demostrado es que determinados hábitos alimentarios pueden mejorar los síntomas e incluso reducir la frecuencia de los episodios. Entre estos están:
- Aumentar los alimentos ricos en ácidos. omega3 (pescado azul, nueces, almendras, verduras de hoja verde…) y reducir el omega 6 (del que se abusa en las dietas occidentales).
- Reducir el consumo de azúcares, grasas saturadas y trans y, en general, alimentos ultraprocesados.
- Limitar la ingesta de productos ricos en histamina como bebidas alcohólicas, lácteos, conservas, alimentos fermentados, cerveza, pan, trigo, huevos, carnes procesadas como embutidos, espinacas, berenjenas, tomates y chocolate.
Además, es recomendable no saltarse comidas, mantenerse hidratado y moderar el consumo de café a una taza al día, ya que esta dosis puede tener un efecto analgésico.
Mito 3: Dormir más alivia el dolor
Existe evidencia científica de que la falta de sueño puede aumentar el número y la intensidad de los ataques de migraña. Esto, a su vez, empeora la calidad del sueño nocturno, creando un círculo vicioso.
Algunas recomendaciones para mantener una adecuada higiene del sueño son:
- Crea rutinas para que tu cuerpo esté mucho mejor preparado para el descanso.
- Elimina el consumo de pantalla y luz azul al menos una hora antes de acostarte.
- Aleje la cena al menos dos horas de la hora de la cena Acuéstate así evitaremos que el cuerpo haga la digestión y se prepare del todo para dormir.
- EL siesta No debe exceder los 30 minutos. Extenderlo puede afectar su sueño nocturno.
- Aunque es importante realizar actividad física durante el día, es recomendable realizarla al menos cuatro horas antes de acostarse.
Mito 4: Existen terapias alternativas a las pastillas que pueden ayudarme
Aparte de las pseudoterapias, algunas herramientas cuentan con estudios científicos que avalan su utilidad. Este es el caso de la educación terapéutica y la educación en dolor crónico, que ayudan a comprender qué implica el dolor crónico y ofrecen diferentes estrategias para afrontarlo.
Además, técnicas de relajación como concienciaEl yoga y la respiración profunda son capaces de reducir el estrés y, por tanto, mejorar la calidad de vida de las personas que padecen migrañas.
En cualquier caso, consultar a un especialista y confiar en la información basada en la evidencia es siempre la mejor estrategia.![]()
Paula Córdova Alegre, Profesora – investigadora en las licenciaturas de fisioterapia y enfermería de la Universidad San Jorge, Universidad de St. George; Beatriz Carpallo Porcar, Fisioterapeuta. Personal docente e investigadores de las carreras de Fisioterapia y Enfermería de la Universidad San Jorge. Miembro del grupo de investigación iPhysio, Universidad de St. George y Daniel Sanjuán Sánchez, fisioterapeuta e investigador de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad San Jorge, profesor asociado de la Facultad de Enfermería y Fisioterapia de la Universidad de Lleida. Miembro del grupo de investigación iPhysio, Universidad de St. George
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.
#Mitos #comunes #cómo #abordarlos #eficazmente
