Un presente grotesco: los fantasmas de Armando Discépolo

A mi buena amiga Flavia Costa.

Grotesco, término en el que interactúan hombre, planta y animal. Gruta, La tragedia de Lugones. Para David Viñas (1977) se trataba de una caricatura del naufragio liberal y de la biopolítica de la situación migratoria en su naturaleza contractual solitaria. A él segregación y la segregación étnica, como característica dramática de las máscaras caídas en la obra de Armando Discépolo (décadas de 1920 y 1930). Y en obras como Babilonia y Esteban, Se descubre la europeización de la raza. Lo que Beatriz Sarlo interpretó como el “pudor del yo” -en alusión a Sarmiento-, aquí el sujeto se reduce a la animalidad del “no lugar”. Tal fue el que sufrió inmigrante teatralizado En vicios, excesos portuarios, bloques de pisos, criminales sicilianos y multitudes venéreas. Un realismo apasionante que denuncia la «caída en la inercia», la enfermedad de sabesy aquellos que han heredado la desilusión estética. Se trata de teatro italiano inspirado Luiggi Pirandello (1867-1936).

Para exponer el decadentismo moralArmando Discépolo (1887-1971) evoca subjetividades hiperbólicas que aparecen desterritorializadas, rompiendo formatos y patrones, exponiendo perturbaciones visuales y existenciales. La fisonomía del elenco destila temas suspendidos y agrietados, aunque con una «codicia» frenética. Cuando todo es temporal, no está ahí. carácter distintivoexcepto la supervivencia. En resumen, contingentes nómadas de italianos que sufren el dolor. sin vozempapado de angustia y asfixiado por la debacle identitaria de inmigración. La base material de lo grotesco está constituida por un «tiempo discontinuo». Entre ultramar, expediciones, metáforas de viajes oceánicos y recuerdos multilingües. En definitiva, «todo el mundo es al mismo tiempo verdugo y violador» (Viñas, 1977, 12).

Lo grotesco se refleja en muchas escenas, desórdenes sociales y debilidades humanas (dolor, miseria, egoísmo, crueldad, desconfianza, traición) que destilan las grietas del mito argentino. La oscilación entre pasado y presente fue diaspórica y la lucha por sobrevivir en los pasajes de goteo. Un archivo alterado que ayuda a comprender el desarraigo y extrañamiento del sujeto inercial, sin posibilidad de reforma moral. El drama se ilustra a través del llanto, donde lo grotesco Podría pensarse como una mueca que define esencialmente el fracaso del inmigrante (de Miguel, de Stéfano, de Saverio en el pequeño órganode Don Anselmo, el protagonista de Muñecadestacable tanto por su fealdad como por sus ganas de amar). La mueca puede concebirse como una deformación de la sonrisa, y un tránsito hacia el llanto de una persona que ha abrazado horizontes de progreso, afectos familiares y laboriosidad por alcanzar. América basado en el trabajo y en un nuevo programa moral (aunque esto no se aplica a Saverio, el «mendigo profesional»). El proyecto liberal argentino prometía imitar el “sueño americano; como el dulce sin hacer nada del período Alvear, cuyo corolario fue la sensacional caída libre-cambiara de 1929. Finalmente, sus repercusiones en la Argentina pusieron fin a ese sueño, y el teatro de lo grotesco mostró esa sonrisa desfigurada encriptada en los años veinte (Hipólito Irigoyen). La desintegración de la lengua nacional fue un problema frente al cosmopolitismo y reveló su ausencia dialogicidad, lexicalidad y fonemas. No hay heroísmo, sino sacrilegio. La tragedia se representa como miseria verbal y el lenguaje deja de existir donde el “otro” se convierte en “opacidad y retroceso”. “Oh, nunca te entiendoEn definitiva, para Viñas lo grotesco de Discépolo «es lunfardo a nivel del decir», como vacilación elocutiva del lenguaje y ambigüedad de significados -dislocación de la sintaxis-. Habla distorsionada e incontinencia expresiva. El estallido de jerga amenaza la esperada pureza verbal de Lugones.

El pliegue de Viñas, esculpido en la edición anterior (1973), establece consideraciones fundamentales sobre la ubicación de Discépolo en su tránsito del sainete al grotesco. Destaca temas que se cruzan en las obras y considera la evolución hacia el teatro Discépolo, como personajes que sufren una transgresión espacial en la Argentina destruida de 1930. Un paisaje de blasfemia, destrucción de tradiciones, que ha atacado todos los horizontes burgueses. La anulación de la categoría de cosa, la destrucción del concepto de personalidad y el aniquilamiento del tiempo histórico. En el trabajo que David Viñas publicó inicialmente sobre la obra de Armando Discépolo, “Grotesco, inmigración y fracaso: Armando Discépolo(1973), cuestiona la progresiva acentuación de un núcleo de ingredientes en los que el migrante -privado de palabras- evita abrir el suicidio como otra existencia abismal. Incluso su perfección estética remite a un estilo desarrollado longitudinalmente y entendido como recurrencia. Los grotescos de Discopole son personajes que se saben incomprendidos, solos, alienados, incomprendidos – absolutamente tragedia– que sufren la imposibilidad de integrar una nueva tierra. Personajes que se descubren extraños y condenados al disimulo, a una arrogancia inútil, por la que merecen una profunda lástima. Tales descubrimientos llevan al personaje a una pérdida de topografía. En resumen, la dimensión más sustancial de lo «grotesco» como «espacio teatral» es que abunda en conflictos de personalidad y muestra la ambivalencia de «vivir’ y ‘vernos en vivo’. EL hiperbolización Descripciones en las que llorar es reír en un mismo gesto. Piezas teatrales en las que se suceden lo cómico -la risa repentina y eufórica- ante la humanidad colapsada y lo trágico. A él grotesco punto Jan Kott; «[donde] «El cómico no es otra cosa que lo trágico visto desde atrás.» El concepto de «oscilación» ayuda a definir el carácter cambiante de lo grotesco, es decir, «oscilatorio» entre los dos polos de lo trágico y lo cómico. Armando Discépolo describe una tragedia colosal con la que me siento absolutamente identificado. EL tragedia del idioma llevó a Argentina al tema, ¿Quiénes somos? Pensar en el Estado era como masticar el desarraigo alienante. La lengua como indicación del exilio, lugar límite de la no pertenencia. Semántica de expropiaciones, escisiones y retornos imposibles. Es el exilio interminable y el “bronceado alienado” como lo describe la obra y David Viñas está presente en cada momento. Verdadera tragedia latinoamericana contra el mito de las presidencias liberales y la racionalidad civilizadora. La dispersión lingüística fue una verdadera tragedia lingüística en la fundación del cuerpo de identidad. Éxodos, diásporas, yuxtaposiciones y sujetos sin posibilidad de arraigo. La imposible comunicación del recurso teatral y las insondables interferencias lingüísticas donde el sujeto no tiene cabida. La imposibilidad de estar en el mundo. Lengua herido, deshilachado, exiliado. Luego jets, malevos, benditos prostíbulos, cabarets, malevos y oleadas de hombres solitarios. Poco después, la organización de higienistas médicos actuó para combatir la amenaza del dialecto tan que asediaba sexualmente el cuerpo moral de la ciudad.

En el grotesco criollo se precipitan los temas del desarraigo, cuyo único lugar de pertenencia era la humillación descrita en la pluma de Roberto Arlt. Los italianos atrapados en los dialectos de intraducciónque suelen caracterizarse por movimientos grotescos (algunos hombres, algunos muñecos, algunas bestias con movimientos torpes o exhaustos).

Finalmente, los hermanos Discépolo despojaron condición humana. Pero Armando se deshizo de él a tiempo en los años 30. A pesar de su infinita inventiva, Enrique Santos acabó martirizado por la industria cultural. En los grises del peronismo.

Mauro Salazar J. La Sapienza-Universidad de La Frontera.

Discépolo, A. (1924): «Babilonia». En: “Teatro Argentino 1”, Alberdi, Pacheco y Discépolo. Ed. Red del Libro. Buenos Aires. Febrero de 2005.

Genette, G. (1982). Cronograma. literatura secundaria. París: Ediciones du Seuil.

Viñas, D. (1973): “Grotesco, inmigración y fracaso: Armando Discépolo”. y. Alcalde. Buenos Aires.

STEFANO, un clásico de Armando Discépolo (youtube.com)

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