Para Marcos Tomás Valdés, superar barreras y lograr lo que muchos llamarían imposible es casi un día más. A pesar de haber nacido con parálisis cerebral por una asfixia sufrida en el útero, que lo dejó ciego e inmóvil, Tomás nunca se rindió y hoy, a sus 24 años, acaba de licenciarse en periodismo y productor de contenidos. Una frase que le dejó huella es “yo puedo”.

“Estoy agradecido porque más allá de mi discapacidad he podido estudiar la carrera que siempre me ha gustado, lo que siempre he querido y nunca me han discriminado”, reconoce Tomás y subraya el apoyo incondicional de su familia en todo lo que emprende. Ahora, mientras espera el acto académico para recibir su diploma, Tomás no se detiene: no sólo piensa en una carrera en radio o televisión, sino que ya considera una licenciatura o especialización en periodismo político.
Inició sus estudios en marzo de 2022 en el Instituto ETER (Escuela de Comunicación) de Buenos Aires, según la modalidad a distancia. No solo contó con el apoyo de sus padres, Gladys y Aldo, sino también el de sus compañeros terapéuticos, Verónica Alarcón, que estuvo con él en la primera parte de la carrera, y Anto Benítez, en la segunda.
“El apoyo de mi familia ha sido enorme. Sin ellos realmente no podría haber logrado lo que he logrado hasta ahora. Me acompañaron durante todo el desarrollo de mi carrera, por lo que sin ese apoyo no hubiera podido hacerlo”, dijo Tomás.

No es que no haya habido contratiempos o lapsus. En este sentido, Omás rescata la figura de Anto Benítez: “Me trajo el sentimiento y las ganas de seguir cuando a veces quería rendirme. “Me devolvió la vocación y las ganas de seguir adelante cuando en cierto momento me desanimé”.

“Tomás tiene un carácter fuerte y forjado. En muchos casos tuvimos que trabajar mucho para que asimilara otros puntos de vista relacionados con los temas estudiados”, explicó Anto.

El acompañamiento de Benítez fue “ser sus ojos” para leer los contenidos, ya que hasta el momento no tiene un tacto desarrollado para leer en el sistema Braille. Además, ella también estuvo con él durante la lección en vivo, brindándole el apoyo que necesitaba para su trabajo de investigación.»
La pasión de Tomás por el periodismo comenzó desde pequeño. Siempre le gustó estar informado a través de la radio y la televisión de lo que pasaba tanto a nivel nacional como internacional. Es un apasionado de la política y ferviente hincha de Boca Juniors.
Tomás es parte de una familia muy conocida en la región, que trabaja en una curtiduría en un pequeño almacén de La Adela con la fórmula tradicional de sus antepasados, quienes mantienen su huella en la Patagonia desde hace tres generaciones. El grupo está formado por su padre, Aldo Valdés, su madre, Gladys Noemí Ramos, y sus hermanos, Ángela y Lucas.
Marcos Tomás Valdés, retos y futuro
Respecto a su futuro profesional, Tomás dice que le gustaría “trabajar libremente en el periodismo tradicional”, pero que “también puedo adaptarme a las tecnologías actuales”.
El joven completó su educación inicial en la escuela infantil N° 71 y primaria en la Escuela N° 346 “María Elena Walsh” del barrio “El Rosario”, donde vive. Luego, realizó el bachillerato en el CET 24, en Colonia Juliá y Echarren. Durante esos seis años, sus padres hicieron un gran esfuerzo y caminaron casi 30 kilómetros diarios para que Tomás pudiera estudiar.
Durante su formación como periodista, En 1989, Tomás elaboró un informe sobre el doble crimen ocurrido en el Río Colorado, que conmocionó a toda la provincia y que, después de 35 años, aún permanece sin resolver. También realizó trabajos que resaltaron iniciativas locales en Río Colorado.

A lo largo de su vida, Tomás afrontó cada desafío con determinación, siempre con el objetivo en mente. Lejos de estar satisfecho con lo conseguido, ya tiene nuevas metas por delante, que empezará a conseguir tras unas cortas vacaciones para celebrar este nuevo hito.
