Tráfico ilegal de madera: poco control, corrupción y participación de grupos criminales – 2024-08-27 02:00:16

2024-08-27 02:00:16

La deforestación en la Amazonía no cesa, al igual que el transporte y comercialización de madera ilegal por todo el país. Según los funcionarios de control, en la actividad están involucradas bandas criminales.

Por: Martha Luz Forero C.

A los vibrantes sonidos de la selva amazónica se unen, con preocupante frecuencia, el ruido de las motosierras y el rugido de los árboles al caer. La deforestación inicia el proceso de explotación y comercialización de la madera, que puede ser legal o ilegal, dependiendo de si cumple o no con lo establecido en el Código Orgánico del Ambiente (COA), emitido en 2017, junto con sus reglamentos y acuerdos ministeriales. . Sin embargo, ya sea legal o ilegal, la deforestación está ligada al cambio climático y sus graves efectos, como sequías e inundaciones, que afectan actualmente a la humanidad.

El artículo 318, apartado 11, del COA define como infracción muy grave «la explotación, posesión, detención, utilización, transporte, movilización, almacenamiento, transformación y comercialización de productos maderables y forestales no leñosos de especies autóctonas que se encuentren en peligro de extinción». , categoría condicional o restringida, sin autorización administrativa».

En concreto, en el comercio ilegal de madera hay una «contribución de los delitos: corte y movilización no autorizados de madera y falsificación de documentos públicos», según indica el abogado Paúl García Ramos, especializado en derecho ambiental. En su despacho de abogados tiene actualmente 19 casos relacionados con tráfico ilegal de madera, los cuales se encuentran pendientes ante la autoridad ambiental nacional.

Seguimiento de la madera ilegal

Parte de la madera ilegal proveniente del oriente ecuatoriano pasa por Santo Domingo de los Colorados y tiene como destino Manta, Guayaquil y Huaquillas, desde donde se envía a los mercados internacionales, según indicó Mario Coronel, ingeniero forestal y exfuncionario del ex Ministerio de Medio Ambiente (MAE), organización de la cual ocupó el cargo de supervisor forestal.

Coronel afirma que las maderas más deseadas provienen de árboles como el cedro (Cedrela odorata), la caoba (Swietenia macrophylla), el seike (Jacaranda copaia) y el moral (Morus alba), de alto valor en el mercado. Algunas de ellas están señaladas en el Libro Rojo de Especies Endémicas del Ecuador como especies amenazadas, condicionales o limitadas. Según Coronel, el tráfico ilegal de estos bosques «no desaparecerá debido a las deficiencias existentes en los puestos de control forestal».

De hecho, las deficiencias en la supervisión no son difíciles de verificar. Durante una visita al puesto fijo de inspección forestal y de vida silvestre en Tandapi (Pichincha), se constató que no existe autoridad para obligar a los camiones a someterse a inspecciones aleatorias y permanentes para detectar el transporte de especies ilegales de madera y vida silvestre. Pasan cientos de camiones cargados con tiendas de campaña, bajo las cuales transportan todo tipo de mercancías. Los conductores de vehículos pueden pasar por la tala ilegal y simplemente no detenerse en el puesto de control. Evadir la supervisión es su modus operandi establecido.
CONFISCACIÓN. Madera ilegal retenida en la estación de inspección forestal de Tandapi.

Actualmente, los grupos del crimen organizado brindan cobertura al negocio ilegal de madera en todo el país para evadir los puestos de control móviles de las autoridades. Estos grupos utilizan tácticas avanzadas, utilizando motocicletas o camiones “campana” que preceden al camión que transporta la madera ilegal, mientras otros vehículos los siguen para reforzar la cobertura. Los integrantes de la caravana criminal están armados y dispuestos a amenazar a policías y personal de control forestal, según afirmó un agente de la Unidad de Policía Ambiental (UPMA), cuyo nombre reservamos para proteger su integridad. La misma fuente informa que “en los camiones utilizados para el transporte de madera se camuflan sustancias sujetas a control, así como madera ilegal. A esta práctica la llaman “sánduche”.

Los controles móviles para monitorear el transporte de madera ilegal se realizan sólo una vez al mes, por falta de personal, tanto por parte del Ministerio de Medio Ambiente, Agua y Transición Ecológica (Maate) como de la UPMA. Respecto a esta situación, solicitamos información al Proyecto del Sistema Nacional de Control de Vida Silvestre y Bosques de Maate y no recibimos respuesta hasta el cierre de este número.

En los últimos cuatro años, en el Maate de Santo Domingo sólo se han registrado 130 juicios sancionadores contra transportistas de madera que no han justificado todo el material que transportan. Estos juicios resultaron en multas cercanas a los 50.000 dólares para la provincia de Tsáchila, según la abogada Linda Arciniega, analista jurídica en control forestal y de vida silvestre.

“El Maate en Santo Domingo ha registrado 130 procesos sancionadores contra transportistas de madera que no han podido justificar todo el material que transportan. Estos juicios resultaron en multas cercanas a los 50.000 dólares para la provincia”.

Los guías, otro problema

El presidente de la Asociación de Madereros de Santo Domingo, Fabián Jiménez, dice que en el país el 50% de las guías de movilización (autorizaciones de transporte de madera) son ilegales. Al mismo tiempo, afirma que existen madereros y autoridades sin escrúpulos que se dedican a elaborar planes de manejo (licencias forestales), así como a publicar y vender guías de movilización que no se corresponden con la realidad.

En la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas circula madera procedente de Napo, Sucumbíos y Orellana. Una parte de esta madera procedente del Este se vende en los almacenes y aserraderos de la capital cantonal. Según Jiménez, “el comercio de maderas valiosas ya no es rentable debido a los sustitutos actuales, como los materiales metálicos y los tableros de partículas”.

Visitamos algunos almacenes de madera en Santo Domingo de los Colorados para cotizar el precio del material que normalmente se utiliza en la construcción de una casa y sus muebles. Hemos comprobado que dentro de la oferta un cliente puede adquirir sin restricciones guayacán, canela y moral, especies amenazadas por una explotación excesiva. Al final de la experiencia, obtuvimos una proforma que costaba $4,500 para comprar 600 barras de canela de 10″ x 8″ que podíamos llevar en ese momento.

Mientras tanto, la deforestación continúa en todo el país, especialmente en la región amazónica. El impacto de esta práctica inconsciente agrava la crisis del cambio climático y agrava las situaciones de sequía e inundaciones que ocurren en todo el mundo. El ruido de las motosierras no debería ahogar el vibrante sonido natural de nuestras selvas tropicales.

Entrada
Martha Luz Forero es profesora de la Escuela de Comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, campus Santo Domingo.
Este informe fue elaborado con financiamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), como parte del proyecto Cobertura de Delitos Ambientales entre la Wildlife Conservation Society (WCS) y la Universidad de San Francisco de Quito (USFQ).
A su vez, la iniciativa responde al programa regional Conservando Juntos en las provincias amazónicas.

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