Autor: Manuel Ngunza
Después de 45 años de independencia y dieciocho años de paz, ha llegado el momento de que Angola mire el sector industrial con seriedad y no a la ligera.
Y esta decisión, que conducirá a la industrialización del país, no se tomará con un sector industrial muy dependiente de la importación de materias primas.
Angola necesita urgentemente invertir en pequeñas agroindustrias y esto es posible ya que, en términos de materias primas, Angola tiene un 95% de agua y un 5% de producción agrícola, por lo que nada justifica una dependencia a gran escala de las importaciones.
La reflexión proviene del agricultor y asesor del presidente de la Asociación Industrial Angoleña (AIA), Jorge Pinto, que analizó la caída del producto interno bruto (PIB) del país, de alrededor del 8% este año.
Con esta cantidad de recursos hídricos y, aunque la producción agrícola sigue siendo pobre, Angola tiene todo para reactivar el sector, basta con redefinir las políticas de inversión y centrarse en aumentar lo que ya se produce en el país, como tomates, plátanos, mangos, naranjas, aguacates. , uvas, piña y muchas otras variedades de frutas, tubérculos y verduras.
La industria de bebidas es un ejemplo que no necesita ser importada, pues cuenta con agua y frutas, por lo que el país tiene todo para producir, vender y consumir sin que ciudadanos e inversionistas incurran en altos costos.
Jorge Pinto cree que “Angola ha desperdiciado 45 años y como resultado debe incurrir en costos innecesarios por falta de visión o voluntad de industrializar el país”.
La Covid-19, a pesar de las insuficiencias e ineficiencias de las políticas de inversión para el sector industrial, está demostrando que producir localmente es posible, cuando se dan las condiciones adecuadas.
Sin dar cifras, Jorge Pinto revela que varias empresas han tenido que reducir volúmenes de producción, pero el sector ha aprendido a reinventarse.
