La legislatura neuquina declaró emergencia carcelaria -dadas las condiciones de hacinamiento y hacinamiento- y la jueza de ejecución penal, Raquel Gass, confirmó hace exactamente dos días que las unidades deben permanecer cerradas para la entrada de nuevos presos. En este contexto, el bloque PRO presentó un proyecto de ley destinado a reformar (nuevamente) el Código Procesal Penal e incluirlo Una nueva causa que justifica la prisión preventiva: la reincidencia.

La iniciativa ha sido remitida a la Comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia, donde será discutida.
Primero, un poco de historia. Hace una década entró en vigor el Código Procesal Penal, que estableció el sistema acusatorio e incorporó el juicio con jurado para los delitos graves en la provincia. Allí se estableció que una persona puede ser detenida preventivamente (sin sentencia firme) cuando la fiscalía prueba (y el juez de garantía valida) que existe riesgo de fuga u obstrucción de las investigaciones.
Se trata de una medida tan excepcional que se ha fijado un plazo: no puede prorrogarse por más de un año (incluso si ha habido algunas visitas repetidas).
Sólo dos años después, en 2016, se modificó el Código y se agregó una causal para dictar prisión: cuando la liberación del imputado pone en riesgo la integridad de la víctima o de su familia. Un año después se comprobó que este cambio no tuvo un gran impacto: Los jueces siguen evaluando en general los mismos peligros: si pueden escapar o estorbar.
Este proyecto busca sumar la causa de la repetición. Es decir, si una persona «tiene pendiente uno o más procesos penales, por delitos cuya pena es prisión, aunque no se dictó ninguna condena contra ellos.«, la Fiscalía puede solicitar su detención.
Traducido: con una investigación abierta que tiene un imputado, es decir, la sospecha de haber cometido un delito, Esto ya es motivo suficiente para ponerlo en prisión preventiva.
Es diferente de la reincidencia.o cuando una persona que ha cumplido su pena, total o parcialmente detenida, vuelve a cometer un delito. Hay un precedente condenatorio.
Para determinar la repetición, entre otros aspectos, «la existencia de comportamientos que transgreden la ley más de una vez sin condena previa», cuando existen «pruebas suficientes» y pueden ser «deduciéndose como probable una participación punible del imputado.»
Se excluyen los cargos por delitos de negligencia o cuando la imputación surja de «actos cometidos en el ejercicio de la libertad de expresión, o en el ejercicio del derecho de recurso ante las autoridades, salvo que hayan causado lesiones a las personas o daños a la propiedad».
El principio de inocencia conduce a una «entelequia»
Uno de los firmantes del proyecto es el diputado Damián Canuto. «Sabemos que hay muchos casos en los que hay conductas reiteradas por parte de algunas personas que tienen antecedentes penales posteriores, y que sin embargo, por las garantías del sistema, aunque ocurrieron en un corto período de tiempo, estas los individuos son acusados de un delito pero no son prisioneros. Luego salen y repiten su comportamiento”, dijo.
Dijo que era una «herramienta positiva» para la fiscalía. Interrogado por RIO NEGRO, afirmó que no había hablado personalmente con representantes del Ministerio Público. Tampoco brindaron detalles sobre si solicitaban estas detenciones y los jueces se las negaron.
La cuestión más obvia es que la propuesta promueve el principio de inocencia. Al respecto, el legislador respondió: «coincidimos en que la realidad social en la que vivimos se enfrenta siempre a este principio, que es un dogma del derecho penal, pero que también termina siendo una entelequia, si lo pensamos cuando abordarlo con los hechos. El principio de inocencia existe como garantía del debido proceso para el caso que se me acusa. Ahora bien, que una persona se presuma inocente no significa que sea inocente, hasta que se elimine la culpabilidad, lo es. presunto inocente.
Recordó: «si tengo hechos probados, visibles, manifiestos, de una persona que repite su conducta, que sin embargo, a pesar de no haber una condena definitiva, se sigue presumiendo inocente, eso no quiere decir que dejo a esa persona al azar» continúa .» deambulando por la calle, atacando a la gente con un arma.
Para Canuto, el proyecto no contradice la declaración de emergencia penitenciaria, en la que él mismo participó. «Son dos cosas distintas, una cosa es que tenéis un problema de crisis penitenciaria, que debéis resolver, ampliando la capacidad y las condiciones de detención que es real, que Es un problema, que si queremos es político, que requiere tiempo, compromiso y recursos. Ahora bien, la otra cosa es que no se detiene a los culpables o sospechosos porque no se tiene dónde detenerlos, precisamente. «Sería una contradicción del sistema», subrayó.

Dificultad constitucional
Según estadísticas de la defensa pública, actualmente hay 734 personas detenidas en toda la provincia, de los cuales el 16% se encuentra cumpliendo prisión preventiva.
La defensora de la ejecución penal, Luciana Petraglia, explicó que la reiteración como causa de prisión preventiva «tiene un dificultad constitucional más grave que la violación del principio de inocencia.
“Los fiscales tendrían que demostrar que tienen muchos casos para demostrar un riesgo procesal, cuando en realidad tener muchos casos no significa necesariamente que no tendrán procesos penales en su contra”, señaló.
Subrayó que en estos diez años la población penitenciaria ha aumentado un 215%.
«Si eso significara por si mismo Ante una disminución en las conductas delictivas de la población de la provincia de Neuquén, los legisladores hoy no presentarían este proyecto alegando que solucionará los problemas de seguridad. Hay temas que revisar detenidamente. Porque cada vez que hablamos de puertas giratorias o de disminución de la delincuencia tendemos a hacer cambios procesales para endurecer las penas, a la ley de ejecución penal o ampliar los casos de prisión preventiva. Hay que prestar atención a los argumentos que se invocan de forma genérica”, subrayó.
Para Petraglia existe una tensión entre el reconocimiento por parte del Estado de condiciones de detención inhumanas y la activación de un mecanismo para «facilitar la imposición de medidas cautelares».
El ministro de Seguridad, Matías Nicolini, confirmó que la población carcelaria aumentará entre un 10 y un 15% anual, desde que el Poder Judicial de la provincia asume la investigación y persecución del comercio minorista de estupefacientesque hasta ahora estaba en manos de la justicia federal. Los casos de «tráfico de drogas», oficialmente, harán que las cárceles se hinchen.

