Los eurodiputados deciden derogar gradualmente la ISO a lo largo de tres años – 2024-09-01 03:12:06

En el Órgano Legislativo hay dos proyectos de ley que proponen derogar el impuesto solidario (ISO): uno en la Comisión de Economía y otro en la Comisión de Hacienda, pero solo la primera cámara legislativa ha emitido un dictamen positivo y los presidentes de ambas instancias explican el problema.

El diputado Jorge Ayala, presidente del Departamento de Economía, dijo que la iniciativa aprobada es la 5777, presentada en febrero de 2021, por los entonces diputados del partido Creo. Si bien se propuso una derogación total en cuanto la ley entre en vigor, la comisión expresó su opinión favorable con modificaciones, para que la desaparición de este impuesto sea paulatina.

Actualmente la tasa del impuesto es del 1% y con las reformas del decreto 73-2008 se reducirá gradualmente a partir del 1 de enero de 2025:

  • Para los períodos impositivos equivalentes a los trimestres naturales comprendidos entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025 el tipo será el 0,75%.
  • Para los períodos impositivos de enero a diciembre de 2026 la tasa será del 0,50%.
  • Mientras que para los correspondientes a 2027 la tasa será del 0,25%.
  • El artículo 2 establece que el impuesto queda derogado a partir del 1 de enero de 2028.

Sin embargo, se hace la reserva de que la derogación no afectará los derechos adquiridos de los contribuyentes a acreditar los pagos del impuesto y que serán deducibles de los gastos de ingresos brutos en la determinación de la renta imponible afectada por el Impuesto sobre la Renta (ISR). Y estos derechos se aplicarán de conformidad con las disposiciones originales de la ley vigente, decreto 73-2008.

La otra iniciativa es la número 6348 y fue presentada en marzo de 2024 por parlamentarios de la UNE; Su objetivo también fue la derogación inmediata, se encuentra en la Comisión de Hacienda y según el presidente, Julio Héctor Estrada, no se emitió dictamen porque se solicitó mayor información a la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), debido a varias dudas sobre la posible impacto en la recaudación.

Al haber sido enviadas las iniciativas a dos comisiones diferentes, no se emitirá dictamen conjunto, pues existe un vacío en la ley y en los procedimientos que permiten, si se dictamina a una, tener libre acceso a su trámite parlamentario. , también su aprobación en la Cámara.

Lo que podría pasar es que el dictamen ya presentado a la Dirección Legislativa sea discutido por primera vez en las próximas sesiones, afirma Ayala. Ambos parlamentarios coinciden en que si se aprueba la derogación con la iniciativa en cuestión, la otra pierde su sustancia.

la duda principal

Al ser consultado Ayala sobre el posible efecto o pérdida de ingresos al fisco derivados del ISR, al dejar de aplicarse el ISO, dijo que no debería tener ningún impacto porque es un impuesto a la renta acreditable y le sirve al Estado para tener liquidez porque es un anticipo y por eso decidieron hacer la derogación gradual para compensar la pérdida de esa acreditación que ya no se otorgará.

En 2023 se recaudaron 7.259,4 millones de Q y en julio de 2024 se contabilizaron 5.700,3 millones de Q, según datos del SAT. “El año pasado se recaudaron más de 7 mil millones de dólares, pero se acreditaron 6 mil millones de dólares; Por tanto, el efecto neto fue inferior a 1.000 millones o menos del 1% de la recaudación total. Y los contribuyentes que no pudieron acreditarlo porque no tenían ganancias lo dejaron como gasto deducible”, explica Ayala.

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Al ser consultado sobre la postura en la Comisión de Hacienda, Estrada dijo que hay división, dado que es un impuesto temporal, pero quiere tener una idea más clara del efecto en la recaudación total, “porque no es solo Es una cuestión de pago anticipado, pero hay algunos contribuyentes que pagan el impuesto sólo como obligación de pago mínimo”.

En su opinión, se puede derogar progresivamente, pero al mismo tiempo se pueden reforzar otros instrumentos, porque el hecho de que la derogación sea gradual diluye el impacto en la recaudación. “En la relación entre la ISO y el ISR no llegamos a un acuerdo (en la comisión de finanzas) y por eso no expresamos ninguna opinión”, agregó.

Minfin se opone

Consultado esta semana sobre el dictamen ya emitido, el ministro de Finanzas, Jonathan Menkos, quien también preside el directorio del SAT, dijo que no estaba de acuerdo y que se había hecho un análisis sobre el tema, que entregó a través de la oficina de Comunicación.

Esto indica que esta cartera y el SAT han expresado una opinión desfavorable sobre la aprobación de este tipo de iniciativas, debido «al impacto que podrían tener en la provisión de bienes y servicios a la población al reducirse la recaudación y apropiaciones tributarias». a gastos como salarios, servicio de la deuda, jubilaciones y pensiones, que en conjunto representan casi el 75% de lo que se financia con este impuesto, así como otros aportes institucionales incluido el constitucional.

Se explica que el ISO recaudó el 7,6% de los ingresos netos totales en 2023, lo que confirma que es el tercer impuesto que mejor recauda, además de brindar liquidez trimestral al presupuesto público.

El otro aspecto presentado es que, al ser el ISO un impuesto acreditable al ISR del régimen sobre las utilidades de actividades rentables, «significa que su eliminación no se traduce en una mejor recaudación del ISR en el corto plazo, porque el plazo de agotamiento del crédito y disminución de contribuyentes que actualmente pagan Iso en lugar de ISR”.

Agrega el documento que la ISO permite a los contribuyentes que se encuentren por debajo de la tasa efectiva de 1.6% en el ISR pagar impuestos de al menos 1%.

Se explica también que, en caso de eliminación o derogación de la ISO, los impactos inmediatos serían una disminución de la carga tributaria y de los indicadores de deuda respecto de los ingresos globales, que constituyen las referencias para la evaluación del riesgo país; Estos indicadores sufren un impacto negativo, limitando los resultados de las acciones que el SAT viene implementando desde 2019 para incrementar los ingresos tributarios.

“Si bien la prudencia en la gestión fiscal es un pilar que ha favorecido la mejora de la calificación de riesgo país, para avanzar hacia la obtención del grado de inversión es fundamental seguir aumentando la recaudación tributaria tanto en términos absolutos como en relación al tamaño de la economía. Reducir tipos o eliminar impuestos nos aleja como sociedad de alcanzar este estatus”, añade la opinión compartida por Menkos.

12 mil millones de dólares en 5 años

También se menciona que, según estimaciones del SAT, derogar la ISO reduciría los ingresos tributarios acumulados en Q12,441 millones entre los años 2025 al 2030.

Luego señala que, para mitigar este efecto, sería apropiado que el legislador incluya en la reforma de la ley herramientas adicionales para mantener la recaudación tributaria, como dotar al SAT de capacidades para facilitar el intercambio de información con otras jurisdicciones fiscales; Acceso rápido a la información bancaria para identificar irregularidades y luchar más eficazmente contra la evasión fiscal.

Asimismo, perfeccionar las reglas de subcapitalización; implementar la obligación de identificar al beneficiario final para fortalecer los controles y la supervisión; calificar los delitos de simulación tributaria a través de una legislación que garantice la equidad y legalidad en el cumplimiento de las obligaciones tributarias; y la implementación de auditoría digital.

En los últimos años, agregó, los ingresos tributarios han aumentado, pero como porcentaje del producto interno bruto (PIB) son inferiores a la carga tributaria observada en otros países y considerablemente bajos en comparación con la deuda pública acumulada.

Sólo 7 mil pagaron el ISR en 2022

El ISO fue creado en 2008 como un impuesto temporal y comenzó a aplicarse en 2009. Para el fisco, su importancia es que funciona como un cotejo para el pago del ISR porque es como un anticipo de ese impuesto, acreditable. Después. Es lo que en otros países se llama impuesto mínimo, porque en muchos casos es el único que paga el contribuyente, explica Abelardo Medina, analista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi).

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Según él, los diputados tienen poco control sobre la realidad del impuesto sobre la renta y ven a la ISO como algo aislado. “El verdadero problema es que la mayoría de las empresas del país, por la mala definición del ISR, no pagan este impuesto y terminan pagando solo el ISO. El problema es que cuando desaparezca la ISO, simplemente desaparecerá también esta recaudación y no aumentará el pago del PVR”, argumenta.

Con información de 2022, dijo que de las 146.000 empresas que calificaron en el régimen ISR para actividades lucrativas, solo unas 7.000 reportaron ganancias y la mayoría termina pagando solo la ISO.

“Entonces, con esta derogación, no perderemos la recaudación ISO, sino simplemente que la mayoría de las empresas habilitadas para PVR ya no pagarán impuestos. Esto es mucho más grave de lo que perciben”, añadió Medina.

Y lo que sucederá es que los contribuyentes en ese régimen ya no declararán ganancias cuando desaparezca la ISO, añadió. Por este motivo se considera necesario corregir también el ISR. “Los diputados tienen razón en una cosa y es que la ISO no tendría razón de existir si no corrigiéramos las brechas que permiten a las empresas no pagar el PVR”.


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